Claudia Sbdar: «Justicia de Papel»

El retrato de Claudia Sbdar, Vocal de la Corte Suprema de Justicia de Tucumán aspirante eterna –de todos los gobiernos-,
Autora Myriam Costilla Duyck

En el sótano del Poder Judicial de Tucumán, hay un silencio que no es paz, sino el peso de la tierra sobre los que gritaron y no fueron oídos.

Mientras la Vocal de la Corte Suprema de Justicia de Tucumán Claudia Sbdar se esmera por proyectar la imagen de una jurista de vanguardia, disertando en la Universidad de Bolonia sobre Derechos Humanos y dirigiendo obras sobre «Diálogos de Cortes», la realidad en Tucumán exhala el olor metálico de la sangre que el sistema no quiso evitar.

Debajo del barniz de los congresos internacionales y su ambición por un sillón en la Corte Suprema de la Nación, se esconde una «deshumanización de la burocracia» que dejó a mujeres como Paola Tacacho, sola en los cerros de la indiferencia judicial.

Muchos sillones vacíos en la Corte Supremas de Justicia de la Nación, lugar que eterna aspira ocupar Claudia Sbdar

La OVD: Un Engranaje de «Formalismo Paralizante»

La tragedia de Paola no fue un error del azar, sino el resultado de un sistema judicial que, al estilo de las ánimas en pena, solo sabe de olvido y trámites muertos. La Oficina de Violencia Doméstica (OVD) de Tucumán es un monumento a la negligencia.

Paola Tacacho símbolo de injusticia de violencia institucional de género. 13 denuncias y muchas puñaladas derraman eternamente su sangre sobre los tribunales de Tucumán

Consultadas las funcionarias por el caso Paola Tacacho –ya estaba muerta-, la OVD admitió que su sistema informático y sus fichas de riesgo están diseñados exclusivamente para la modalidad doméstica. Al no ser el agresor de Paola un familiar, el sistema «decidió» que Paola no encajaba, convirtiendo un código binario en una sentencia de muerte.

El “Lavamanos institucional” funciono a la perfección, se justificó la inacción alegando falta de competencia para intervenir, priorizando una Acordada local por sobre la Ley Nacional 26.485 y los tratados internacionales de Derechos Humanos, condenando a Paola a fuera lo más rápido posible a su destino final.

Al declararse incompetente, la OVD «orientó» a la víctima a la sede policial, fragmentando la protección y aumentando su vulnerabilidad en un camino donde el Estado es una máscara de legalidad vacía.

El VIOLENTOMETRO de juguete y adorno. A Paola Tacacho no se lo aplico la OVD

Justicia Selectiva y el Silencio de los Vivos

El modelo de Sbdar no solo falla por omisión; también ayuda a sostener el “silencio mortal” impuesto a quienes osan señalar la podredumbre. Mientras funcionarias siguen en sus cargos como si la sangre de Paola no hubiera manchado sus escritorios, el sistema judicial tucumano despliega su faceta más oscura contra la disidencia.

Oscuros y tenebrosos pasillos de Tribunales de Tucumán

En aquella oportunidad, la reacción de la Corte fue el eco de un disparo. Actuaciones de oficio iniciadas solo después del crimen y ante el escándalo mediático. Esa negligencia demuestra que el control interno falló mientras el agresor Parada Parejas sentía la impunidad que el propio sistema le regalaba.

La Corte tucumana, como cabeza del Poder Judicial, tiene el deber de supervisar que sus oficinas no sean simples cementerios de denuncias.

Dr Gustavo Morales y Diputada Nacional Soleda Molinuevo : Censurados contra estándares Convencionales ONU y de la CIDH

Sin embargo, la Dra. Sbdar parece haber preferido el brillo de la academia y el modelaje institucional por sobre su “facultad de actuar de oficio”. Por ejemplo ante alarmantes denuncias sobre el uso de «mordazas legales» dentro de su propio ámbito que debe controlar, contra figuras destacadas como la Diputada Nacional Soledad Molinuevo y la sentencia que impone «tortura psicológica» al abogado penalista Dr. Gustavo Morales, ambas situaciones que violan la Constitución Provincial en su art 145 “Libertad de expresión” y también la Constitucional Nación desde su preámbulo hasta el último artículo, sin la Vocal aspirante a la Nación se inmute ya que debía actuar de oficio ante tamaña gravedad institucional. Todo ello observado por Naciones Unidas y CIDH.

La justicia de Claudia Sbdar tiene los ojos des-vendados, o es una justicia que parece tener ojos y voz solo para disciplinar a los vivos, pero que se vuelve sorda y muda ante el ruego de las víctimas.

Claudia Sbdar emula a Carlitos Bala… Tucumán y Argentina le quedan Chicos

¿Qué es lo que la Dra. Sbdar pretende «exportar» de Tucumán al país?

Si el referente es este modelo tucumano, estamos ante la nacionalización de una «indiferencia criminal».

La ambición política no puede tapar que, bajo su mando, el cumplimiento estricto de un «Manual» terminó matando a una mujer. Tucumán no tiene un éxito institucional; tiene una tragedia envuelta en papel oficial y un silencio que grita desde la tierra.