La jugada de Jaldo: usar a Chahla y entregarle la Capital a Alfaro.

El pacto se dio en la Casa Rosada junto al Jefe de Gabinete, Osvaldo jaldo y German Alfaro. (foto ilustrativa).

Redacción Central de La Pluma Viral

Una reunión que puede cambiar el tablero político de Tucumán: Jaldo, Alfaro y Santilli habrían sellado un acuerdo que deja a Rossana Chahla en el centro de una peligrosa maniobra electoral.

Una importante reunión mantenida en los últimos días entre el gobernador Osvaldo Jaldo, el exintendente capitalino Germán Alfaro y el jefe de Gabinete nacional, Diego César Santilli, habría terminado de cerrar una jugada política de enorme impacto:

Si el acuerdo finalmente se confirma, el movimiento tendría un beneficiario evidente: Germán Alfaro, quien volvería a disputar el poder de la Capital tucumana con el respaldo del espacio libertario.

¿Qué papel jugaría Rossana Chahla en esta estrategia?

La hipótesis en la Casa Rosada comienza a instalarse en los círculos políticos tucumanos es explosiva. Jaldo podría estar intentando capitalizar electoralmente la estructura y los votos de Chahla para fortalecer la fórmula oficialista, mientras, al mismo tiempo, una eventual candidatura de Alfaro por La Libertad Avanza terminaría debilitando las posibilidades de la actual intendenta de San Miguel de Tucumán.

En otras palabras: Chahla podría terminar poniendo los votos y Jaldo jugando otra partida.

La maniobra sería todavía más llamativa por el vínculo político que históricamente unió a Jaldo y Alfaro. El gobernador estaría dejando abierta una puerta para que su antiguo aliado y actual dirigente cercano al espacio libertario vuelva a quedarse con el principal bastión electoral de la provincia.

Foto de archivo.

¿Una jugada maestra o una traición política?

El interrogante empieza a recorrer el escenario político tucumano.

Porque si Alfaro logra convertirse en el candidato libertario para la Capital, la elección podría transformarse en una disputa de tres grandes espacios: el oficialismo provincial, el armado de Chahla y La Libertad Avanza con Alfaro.

Y allí aparece el verdadero problema para la intendenta.

Una fragmentación del voto opositor y oficialista podría terminar favoreciendo precisamente al candidato libertario. Jaldo podría conservar el control provincial, mientras Alfaro tendría una oportunidad concreta de recuperar la Capital.

La lectura más dura sostiene que el gobernador estaría dispuesto a utilizar el caudal electoral de Chahla para sostener su propia construcción política, pero sin garantizarle el terreno necesario para conservar San Miguel de Tucumán.

En el lenguaje descarnado de la política tucumana, algunos ya lo resumen de una manera mucho más cruda: «usar los votos de Chahla y después cagarla”.

Si esa estrategia existe, todavía falta comprobar hasta dónde llega el acuerdo y qué compromisos concretos fueron asumidos. Pero una cosa está clara: la Capital tucumana vuelve a convertirse en el gran campo de batalla y Germán Alfaro podría estar regresando a la pelea con el sello de La Libertad Avanza.

La pregunta que queda flotando es inevitable.