
Los datos de la realidad socioeconómica volvieron a quedar plasmados en las estadísticas oficiales. Tras la difusión del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de abril, el INDEC publicó los valores de las canastas básicas. Los números determinaron que un hogar tipo, compuesto por cuatro integrantes, necesitó $1.469.768 para cubrir la Canasta Básica Total (CBT) y evitar quedar bajo la línea de la pobreza.
Los números de las canastas y el freno en alimentos
El reporte técnico del organismo estadístico reflejó que, durante el cuarto mes del año, las canastas mostraron un ritmo de aumento más atenuado en comparación con el primer trimestre:
Línea de Pobreza (CBT): un hogar precisó $1.469.768. Registró un incremento mensual del 2,5%. La CBT evalúa, además de los alimentos, bienes y servicios esenciales como transporte, indumentaria, salud y educación.
Línea de Indigencia (CBA): la Canasta Básica Alimentaria, que mide exclusivamente las necesidades kilocalóricas y proteicas mínimas, se ubicó en $665.053 para el mismo grupo familiar, con una variación del 1,1%.
Impacto Interanual: tanto la CBA como la CBT acumulan una suba del 32,4% en los últimos 12 meses, marchando en perfecta paridad con el nivel general de precios.
Radiografía de la inflación de abril: Regulados al frente
El IPC de abril cerró en 2,6% a nivel nacional (y en un 2,7% medido de forma local en el Gran Tucumán). Al desglosar el comportamiento de los precios, el INDEC detectó que los servicios regulados por el Estado fueron los que más empujaron el indicador hacia arriba:
Precios Regulados (4,7%): el salto estuvo motorizado fundamentalmente por las actualizaciones tarifarias en los servicios de electricidad y los cuadros de transporte.
Transporte (4,4%) y Educación (4,2%): se consolidaron como las dos divisiones con mayores subas en el mes a raíz del encarecimiento de los combustibles y las cuotas de los colegios privados.
Alimentos y Bebidas (1,5%): Fue una de las categorías que llevó alivio al promedio general, registrando una fuerte desaceleración gracias a la estabilidad en el precio de las carnes.
La brecha con los ingresos mínimos en Tucumán
La difusión de estos montos profundiza la preocupación respecto a la pérdida del poder adquisitivo.
Si se comparan los $1.469.768 necesarios para no ser pobre con los haberes vigentes, la brecha salarial resulta evidente para amplios sectores de la población.
Por ejemplo, un jubilado de la mínima percibirá en este mes de mayo un total de $463.174,10 sumando el bono extraordinario de ANSES, lo que significa que un hogar de adultos mayores precarizados requiere de múltiples ingresos o del auxilio de prestaciones complementarias como la Tarjeta Alimentar para no quedar en una situación de vulnerabilidad extrema.



