
El presupuesto destinado a las fuerzas de seguridad federales sufrió una drástica reconfiguración. A través de una decisión administrativa publicada en el Boletín Oficial, el Gobierno nacional aplicó un recorte de $1.800 millones sobre Gendarmería Nacional, una de las instituciones clave para el control de las fronteras terrestres y las rutas del Norte Grande.
Si bien desde el Ministerio de Seguridad de la Nación argumentaron que la medida busca «optimizar los recursos» y que los operativos estratégicos (como el Plan Güemes y el Plan Roca) se mantendrán firmes, la poda presupuestaria encendió las alarmas políticas y judiciales en el Noroeste Argentino (NOA).
Los detalles de la poda presupuestaria
El reajuste impacta directamente sobre el presupuesto original de 2026, el cual estaba estimado en más de $17.000 millones. Las planillas oficiales muestran que la reducción de fondos se desglosó en áreas críticas de operatividad tecnológica y logística:
Operaciones Complementarias de Seguridad Interior: -$895 millones.
Programa de Seguridad en Fronteras: -$550 millones.
Actividades Centrales de la Fuerza: -$326 millones.
Investigación de Delitos Complejos y Operaciones Antidroga: -$48 millones.
Radiografía del narco en el NOA: Menos decomisos, rutas mutadas
El recorte presupuestario coincide con un escenario complejo en las estadísticas criminales del primer cuatrimestre de 2026 en la región:
Caída en la Cocaína: se secuestraron 1.533 kilos entre enero y abril, lo que representa una baja del 36% respecto a los 2.385 kilos incautados en el mismo período de 2025. Los especialistas advierten que menos secuestros no implican menos droga, sino una mutación en las rutas o menor capacidad de control estatal.
Suba en la Marihuana: las incautaciones de cannabis treparon a 808 kilos, un 59% más que el año anterior.
Tucumán como epicentro: en el mes de abril, Tucumán superó a Salta y Jujuy en volumen de estupefacientes incautados. Mayo ya se perfila como el mes récord del año con 1.002 kilos de cocaína secuestrados, confirmando que el delito se detecta cada vez más lejos de la frontera con Bolivia.
Cruce de opiniones
Para la oposición local, el panorama refleja que las estrategias de contención están fallando. El legislador radical José Cano coincidió en la gravedad del diagnóstico: «Tucumán dejó de ser únicamente una provincia de tránsito para convertirse en un punto neurálgico de acopio y distribución de cocaína dentro del NOA.
El aumento de los secuestros en la provincia nos da una lectura de cuán grave es la situación, porque no sabemos cuánta droga pasa sin ningún tipo de control por las rutas del interior».
Los casos recientes en los tribunales federales sustentan esta preocupación. Esta semana, la Policía Federal desbarató una red que enviaba regularmente cocaína y marihuana desde Orán hacia Córdoba oculta en camiones de escombros, logrando el secuestro de 158 kilos de cocaína. Asimismo, en la localidad santafesina de Ceres, gendarmes detuvieron un colectivo que viajaba desde el norte hacia Rosario con más de 70 kilos de la misma sustancia ocultos en el pasaje.



