Un adolescente de 14 años se convirtió en el primer menor investigado en Tucumán bajo el nuevo Régimen Penal Juvenil, luego de ser acusado de intentar robar una moto de una vivienda de Lomas de Tafí.
El hecho ocurrió el lunes. Según la investigación, el adolescente ingresó a una casa junto con otras tres personas, que también serían menores, y comenzaron a empujar una moto que estaba estacionada en el lugar.
El propietario advirtió la situación y comenzó a gritarles, por lo que los jóvenes escaparon. Uno de ellos fue alcanzado por vecinos y posteriormente detenido por la Policía. De acuerdo con la información judicial, el adolescente habría sido golpeado antes de la llegada de los efectivos.
El fiscal Carlos Saltor dispuso su traslado al Centro de Admisión y Derivación. Allí se constató que tenía 14 años. El adolescente dijo no tener DNI ni recordar su número y, además, se recomendó su traslado a un centro asistencial para recibir atención médica.
El primer caso bajo el nuevo régimen
El caso adquiere especial relevancia porque ocurrió pocos días después de la entrada en vigencia del nuevo Régimen Penal Juvenil, que redujo de 16 a 14 años la edad de imputabilidad.
Hasta ahora, cuando un adolescente menor de 16 años era señalado por un delito, no se abría una causa penal en los términos actuales. En determinadas situaciones podía quedar bajo el cuidado de sus padres y recibir reglas de conducta.
Con la nueva normativa, en cambio, un adolescente de 14 años puede ser investigado penalmente. Eso es lo que ocurre en este caso, en el que se analiza una tentativa de hurto, un delito que contempla una pena de entre un mes y seis meses.
Otra de las modificaciones es que el Ministerio Público puede avanzar con medidas de investigación. Por eso, el fiscal ordenó a la Policía reunir elementos para determinar qué ocurrió y cuál fue la participación del adolescente. Entre las medidas solicitadas están el análisis de cámaras de seguridad y la toma de testimonios.
Una vez reunidas las pruebas, la Justicia deberá determinar si corresponde realizar una audiencia para formular cargos o si el caso puede resolverse mediante una salida alternativa.
Por las características del hecho y al tratarse de un delito considerado leve, el adolescente no quedará detenido y continuará el proceso en libertad.
En caso de avanzar con una medida judicial, un juez especializado en Niños, Niñas y Adolescentes podría imponerle reglas de conducta. Entre ellas se encuentran la prohibición de acercarse a la víctima, realizar tareas comunitarias o reparar el daño ocasionado.
También podría evaluarse una probation, es decir, la suspensión del proceso a prueba. Este mecanismo permite evitar la continuidad del juicio si el acusado cumple durante un determinado período con las condiciones fijadas por la Justicia. Si las cumple, la causa puede cerrarse sin una condena ni antecedentes penales.
Antes de definir una salida de este tipo, el Ministerio Público deberá consultar a la víctima para conocer su posición y determinar si considera posible una solución alternativa y si pretende algún tipo de reparación.




