Dos delincuentes asaltaron un kiosco, encerraron a la empleada en el baño y se llevaron dinero y mercadería. En medio del robo entró una clienta y uno de los ladrones terminó atendiéndola como si fuera un trabajador del local.
Un insólito robo ocurrió en un kiosco de Cipolletti, Río Negro, donde dos delincuentes ingresaron al comercio y redujeron a la empleada.
Uno de ellos la encerró en el baño mientras su cómplice comenzaba a revisar el lugar en busca de dinero y mercadería.
La situación tomó un giro inesperado cuando entró una clienta. Para evitar levantar sospechas, uno de los delincuentes se puso detrás del mostrador y la atendió como si fuera un empleado del kiosco.
El ladrón le vendió una gaseosa y cigarrillos, pasó los productos por el lector de códigos de barras y hasta cobró mediante QR.
Finalmente, escaparon con la caja registradora, la caja de la quiniela, el celular de la empleada, mercadería y alrededor de $500.000.




