Millones para medios ensobrados pero el Oro es de los censurados

Una bajada de línea contundente contra el ahogo financiero, la persecución y el silencio cómplice de un FOPEA totalmente desdibujado.

La noche de los Martín Fierro Federal 2026 en San Luis dejó una postal ineludible: mientras el gobierno de Osvaldo Jaldo dilapida recursos públicos en pauta millonaria para medios obsecuentes que ni siquiera figuran en las ternas, el periodismo que investiga, incomoda y sufre la censura se alzó con la gloria federal.

Una bajada de línea contundente contra el ahogo financiero, la persecución y el silencio cómplice de un FOPEA totalmente desdibujado y ciego ante el atropello institucional en Tucumán.

Ternados y premiados

La ceremonia organizada por APTRA en el Hotel Internacional de Potrero de los Funes consagró a los verdaderos protagonistas de la información libre y sin ataduras. Desde La Pluma Viral celebramos y felicitamos enormemente a todo el equipo de Enterate Play y Enterate Play 90.5 por este hito histórico para la provincia. El talento y la valentía quedaron plasmados en cada estatuilla obtenida:

Martín Fierro de Oro de Televisión: El avispero (Enterate Play, San Miguel de Tucumán).

Género Humorístico: Entre orcos, mandriles y ensobrados (Enterate Play CCC Canal 17, San Miguel de Tucumán).

Género Periodístico (Televisión): El avispero (Enterate Play, San Miguel de Tucumán).

Labor en Animación / Conducción Masculina: Chipi Merino (Enterate primero, Enterate Play 90.5, San Miguel de Tucumán).

Género Periodístico (Radio): Enterate ahora (Enterate Play 90.5, San Miguel de Tucumán).

¿FOPEA existe?

Este triunfo categórico desnuda la doble vara del poder provincial, emulado en los peores modales libertarios, donde se asfixia al que piensa distinto mientras se riegan millones a portales dedicados exclusivamente a aplaudir al gobernador.

Lo más alarmante en este tablero de persecución es el rol decorativo de entidades como FOPEA Tucumán, cuyos representantes parecen operar con anteojeras y una total falta de idoneidad, incapaces de pronunciarse sobre el asfixiante cerco comunicacional que ahoga a la provincia.

¿Muchos se llegan a preguntar en la provincia de Tucumán si FOPEA existe o es una entidad fantasma?

Su silencio estruendoso frente a la persecución, la censura explícita y el festival de caja negra con la pauta oficial roza la desidia o la complicidad.

Plata para los obsecuentes, premios a la información libre.

El triunfo categórico de Enterate Play y sus ciclos galardonados en San Miguel de Tucumán no hace más que desnudar la indigencia intelectual de un ecosistema de medios inflado a base de chequera oficial.

Por un lado, tenemos a un gobierno provincial que encabeza Osvaldo Jaldo, mimetizado a la perfección con las formas y el desprecio libertario de Javier Milei hacia la prensa crítica. La receta es idéntica: ahogar al que piensa distinto, silenciar al opositor y repartir pauta multimillonaria a los portales obsecuentes y amigos —como bien supo denunciar La Pluma Viral— que se llevan montañas de recursos públicos solo por dedicarse a maquillar la realidad y aplaudir cada medida gubernamental.

El Tucumano, el medio amigo de Jaldo

El caso del diario El Tucumano merece un capítulo aparte en este manual de la pauta fácil. Este medio digital y su radio se han convertido en el ejemplo perfecto de lo que significa cobrar fortunas de recursos estatales a cambio de obsecuencia total. Este portal al igual que su radio se lleva $128 millones del bolsillo de todos los tucumanos con el único fin de aplaudir cada movimiento del gobernador Osvaldo Jaldo, maquillar la realidad y reproducir al pie de la letra los boletines oficiales.

La paradoja es tan grande que roza el ridículo: a pesar de la lluvia de millones de pesos que recibe El Tucumano y otros medios serviles del régimen jaldista, ninguno de ellos logró siquiera rozar una nominación en los Martín Fierro Federal. Y es lógico: los premios al periodismo no se compran con decretos ni con contratos millonarios de publicidad oficial.

APTRA evalúa contenido, investigación y vocación comunicacional, cosas que estos portales obsecuentes sacrificaron hace tiempo en el altar de la pauta.