Marianela Mirra no aguanta más a Alperovich.

En LAM revelaron que la pareja atravesó una profunda crisis por los problemas de convivencia y los intentos fallidos de tener hijos. Ella le habría exigido una propiedad a su nombre y vivir separados.

Marianela Mirra (42) reapareció públicamente y aseguró, durante un móvil televisivo, que continúa profundamente enamorada de José Alperovich (71), con quien se casó en noviembre de 2025. Sin embargo, sus declaraciones contrastaron con la información que dieron a conocer los panelistas de LAM, quienes revelaron que la relación no atravesaría su mejor momento y que la exganadora de Gran Hermano se habría mudado a otro piso del lujoso complejo de Puerto Madero donde el exgobernador cumple prisión domiciliaria.

“Lo amo, estoy a full con él, acompañándolo”, expresó Mirra durante su reaparición mediática. No obstante, en el programa conducido por Ángel de Brito expusieron detalles de una profunda crisis que habría comenzado antes del casamiento y que estuvo relacionada con las dificultades de convivencia y el frustrado proyecto de convertirse en padres.

“Antes del casamiento me contaron que pasaron por una crisis muy profunda”, revelaron en el ciclo televisivo.

Según explicaron, los problemas se intensificaron cuando comenzaron a compartir el mismo departamento. “Cuando empiezan a convivir… bueno, él es infumable, para decirlo de alguna manera, y está en prisión domiciliaria, no puede salir”, señalaron desde el programa.

El frustrado deseo de tener hijos y la crisis de Marianela Mirra y Alperovich.

Otro de los aspectos que habría provocado un importante desgaste en la pareja fue la imposibilidad de concretar su deseo de formar una familia.

En LAM aseguraron que Mirra y Alperovich intentaron convertirse en padres durante un largo período, incluso mediante distintos tratamientos de fertilidad, pero no consiguieron el resultado que esperaban.

“Quisieron ser padres, desde hace tiempo, intentaron diferentes métodos y tratamientos de fertilidad, pero no se dio, es muy frustrante”, explicaron los panelistas.

Según la información difundida, esa situación se sumó a las tensiones que ya existían en la convivencia y terminó profundizando el distanciamiento entre ambos.

La crisis habría llegado a tal punto que Mirra decidió alejarse durante algunas semanas y viajar a Aruba junto a su madre, con el objetivo de tomar distancia y reflexionar sobre el futuro de la relación.

Las condiciones que Marianela Mirra le habría puesto a Alperovich
El regreso de Mirra de sus vacaciones habría marcado un punto de inflexión. Según revelaron en LAM, la exganadora de Gran Hermano decidió continuar con el matrimonio, pero bajo determinadas condiciones.

“Entran en crisis y ella decide irse a Aruba unas semanas con su mamá. Cuando vuelve le pone condiciones para no divorciarse, entre ellas que le ponga una propiedad a su nombre, y vivir en casas separadas”, contaron en el programa.

De acuerdo con esa versión, Mirra le habría pedido al exgobernador que pusiera una propiedad a su nombre como respaldo económico, además de establecer una nueva modalidad de convivencia que les permitiera mantener espacios independientes.

La decisión habría derivado en una mudanza dentro del mismo complejo de Puerto Madero, donde Alperovich permanece cumpliendo su condena a 16 años de prisión por abuso sexual contra su sobrina.

“Ella ahora vive en el mismo complejo y vive unos pisos arriba de él”, aseguraron en LAM.

De esta manera, aunque continúan casados, ya no compartirían permanentemente el mismo departamento. La información difundida en el ciclo televisivo no fue confirmada públicamente por la pareja.

Por el momento, se conocen pocos detalles sobre el estado actual de salud de Alperovich, quien continúa cumpliendo su condena a 16 años de prisión bajo el régimen de prisión domiciliaria. Sin embargo, se sabe que el exgobernador presenta dificultades para caminar, aunque no trascendieron mayores precisiones sobre su condición física actual.

Por su parte, Marianela Mirra mantiene su defensa incondicional del exgobernador y asegura que la causa judicial es “todo mentira”. La exganadora de Gran Hermano sostiene que nunca ocurrieron los hechos de abuso sexual denunciados por la sobrina del exmandatario, pese a que la Justicia lo declaró culpable y lo condenó por esos delitos.