«¿Embalse Lamadrid?»: La protesta vecinal y el reclamo por obras (video).

Los vecinos afectados por las inundaciones en el sur de Tucumán cortaron parcialmente la Ruta 157.

La paciencia de los habitantes de La Madrid llegó a su límite. Este lunes, tal como habían anunciado, un grupo de vecinos se concentró en la Ruta Nacional 157 para visibilizar un drama que se repite de manera cíclica.

Con carteles y bajo un fuerte control policial en la zona del puente y el arco de entrada, el pedido fue unísono: obras de infraestructura que impidan que el río Gastona vuelva a sepultar al pueblo bajo el agua.

Vivir a la orilla de la ruta

A pesar de que en algunos sectores el agua bajó, la crisis habitacional persiste.

«Todavía hay gente que tiene sus ranchitos acá a la orilla de la ruta porque no pueden ingresar a sus domicilios», relató una vecina durante el móvil en vivo de José Inesta para Todo Noticias.

La situación es desesperante: familias enteras perdieron todo y aún no logran recuperar la normalidad de sus hogares.

Un reclamo agónico
Los testimonios recogidos en el lugar reflejan el abandono que siente la comunidad. «Lo único que queremos es obras, queremos ser escuchados. En el pueblo ya no se puede vivir», expresó una de las manifestantes con angustia.

Otra vecina, que sufrió la entrada de dos metros de agua en su casa, denunció la falta de apoyo oficial: «Asistencia hubo por parte de vecinos, de vecinos de pueblos hermanos. Fue la única asistencia que recibí».

La deuda pendiente

Desde los estudios de TN, los periodistas remarcaron que Lamadrid queda frecuentemente como un «embalse» debido a la falta de canalización y trabajos sobre la Ruta 157. «No puede ser que tengamos una inundación cada cinco o siete años donde la gente pierda absolutamente todo», señalaron, enfatizando que el momento de actuar es ahora que el agua bajó y no solo cuando el problema está en su punto crítico.

Por ahora, los vecinos de Lamadrid aseguran que mantendrán el estado de alerta hasta obtener una respuesta concreta del Gobierno nacional o provincial que garantice que no volverán a tener el agua al cuello en la próxima temporada de lluvias.