El indicador llegó a los 927 puntos básicos y alcanzó su nivel más alto en más de un año. La caída de los bonos, la incertidumbre política y las dudas sobre la economía vuelven a encender las señales de alerta en los mercados.
El riesgo país argentino volvió a superar una barrera que genera preocupación en el mercado financiero. Este jueves 5 de noviembre alcanzó los 927 puntos básicos, su registro más elevado en más de un año, luego de haber marcado un mínimo de 402 puntos en julio de 2026.

La suba representa un incremento superior al 128% en apenas cuatro meses y refleja el deterioro de la confianza de los inversores en los títulos de deuda argentinos.
El indicador, elaborado por JP Morgan, mide la diferencia entre el rendimiento de los bonos soberanos de un país y los títulos del Tesoro de Estados Unidos. En términos sencillos, cuanto más alto es el riesgo país, mayor es el costo que debe afrontar un Estado para conseguir financiamiento en los mercados internacionales.
Caída de bonos e incertidumbre
La escalada se produjo en una jornada marcada por fuertes bajas en los mercados internacionales y una importante venta de activos argentinos.
Los bonos soberanos en dólares registraron retrocesos de hasta un 4%, mientras que las acciones de empresas argentinas que cotizan en Wall Street también mostraron pérdidas.
Entre los factores que explican el movimiento aparecen el contexto financiero internacional, la incertidumbre sobre la continuidad del programa económico y las expectativas políticas de cara a las elecciones presidenciales de 2027.
Analistas del mercado también advierten que la Argentina continúa enfrentando desafíos vinculados con la acumulación de reservas internacionales y los próximos vencimientos de deuda en dólares.
El mercado espera nuevas señales
Aunque el Gobierno mantiene el equilibrio fiscal como uno de los principales ejes de su política económica, los inversores ahora observan otros indicadores: la capacidad del Banco Central para acumular reservas, la recuperación de la actividad económica y la evolución de los ingresos.
La suba del riesgo país también refleja la sensibilidad de los bonos argentinos frente a los cambios en el escenario internacional. Según especialistas citados por medios económicos, la deuda local suele reaccionar con mayor intensidad ante episodios de incertidumbre financiera.
Con el indicador nuevamente por encima de los 900 puntos, la atención del mercado estará puesta en la evolución de los bonos, las reservas y las señales económicas y políticas que pueda ofrecer el Gobierno en las próximas semanas.
El dato que preocupa: en julio el riesgo país estaba en torno a los 400 puntos. Cuatro meses después, superó los 900. Una evolución que vuelve a colocar el financiamiento externo y la confianza de los inversores en el centro del debate económico argentino.




