El detenido por dispararle a un ciclista en pleno centro, sería acusado de tentativa de homicidio.

El violento episodio, originado por un simple roce vehicular, conmocionó a los testigos que transitaban por la zona. La Justicia avanza en la recolección de pruebas y evalúa una dura imputación que complicaría severamente la situación procesal del agresor.

Una discusión callejera por un problema de tránsito estuvo a centímetros de convertirse en una verdadera tragedia. El violento episodio, que tuvo como saldo a un hombre baleado, ocurrió a plena luz del día en la calle San Juan al 600 y generó pánico entre los transeúntes. Por estas horas, la Justicia investiga a fondo la mecánica del hecho y busca recolectar la evidencia necesaria para aplicar todo el peso de la ley sobre el agresor.

El pavoroso incidente se registró alrededor de las 13.45. Según consignaron fuentes policiales, la víctima, identificada como Cristian Emanuel Palacios, de 43 años, circulaba a bordo de su bicicleta cuando, al parecer, rozó accidentalmente a un automóvil Ford Focus conducido por Gustavo José Orce. Lo que debió ser un simple intercambio de datos de seguro derivó en una locura irracional.

«Un nivel de salvajismo increíble»: cómo fue el ataque
Los testigos presenciales relataron con asombro la rápida escalada de violencia. El portero de un edificio de la zona, Luis Jiménez, detalló cómo la situación se salió de control: comenzaron a discutir e intercambiaron insultos como en miles de peleas de tránsito, pero de pronto, el conductor regresó a su vehículo. “Pensé que se subiría, pero sacó un arma, caminó un par de metros y le disparó al ciclista. Ahí se desató una locura”, indicó el trabajador.

El estruendo paralizó la cuadra. “El agresor quedó aturdido. La gente lo quería agarrar, pero como tenía la pistola, muchos no se animaron”, agregó Jiménez. Otra testigo, la secretaria médica María Laura Gutiérrez, expresó su consternación ante la escena: “Así no se puede vivir. Es increíble que venga un loco y, por una estupidez, saque un arma y le dispare a una persona. Jamás me imaginé presenciar una escena de semejante salvajismo”.

Otro transeúnte, Juan José Mendoza, destacó el rápido accionar policial para reducir al atacante y relató que tanto la víctima como los presentes querían abalanzarse sobre el conductor, indignados por el hecho de que alguien efectuara un disparo en pleno centro sin motivos reales.

El estado de salud de la víctima y el secuestro del arma

Tras el disparo, Palacios fue trasladado de urgencia en una ambulancia hacia el Centro de Salud. La directora del establecimiento, Karina Loto, confirmó que el ciclista recibió el impacto de bala en la zona del hombro y que el proyectil logró atravesar su cuerpo. Afortunadamente, tras ser sometido a una serie de rigurosos estudios médicos, se constató que su vida no corría peligro y fue dado de alta cerca de las 19 horas.

En la escena del ataque, las autoridades policiales requisaron el automóvil del agresor y secuestraron una pistola calibre .40 con su respectivo cargador y proyectiles. El jefe de Policía, Joaquín Girvau, aclaró el panorama: desmintió categóricamente los rumores iniciales de que el atacante fuera un efectivo de la fuerza y confirmó que el arma secuestrada estaba legalmente registrada a nombre de Orce. “Es un episodio lamentable y estamos colaborando con la Justicia. Puso en riesgo la vida de muchas personas y son situaciones que no se pueden tolerar”, sentenció Girvau.

Por su parte, el comisario Christian Peralta, jefe de la Zona I de la Unidad Regional Capital, también se mostró sorprendido, calificando el accionar armado tras una discusión vehicular como un hecho totalmente aislado y extremo.

En San Juan al 600 se registró un incidente que dejó a una persona con una herida en el hombro, quien permanece fuera de peligro.

El misterio del agresor y el avance de la causa judicial

Poco se sabe hasta el momento del perfil del detenido. Las primeras averiguaciones constataron que Orce figura como empleador en tres empresas diferentes debidamente registradas. Un detalle que llamó la atención de los presentes fue su vestimenta, ya que llevaba puesta una campera camuflada. Además, persiste el misterio sobre la presencia de una niña que supuestamente acompañaba al acusado, un dato que la propia víctima mencionó haber visto, pero sobre el cual los investigadores aún no brindaron precisiones.

Actualmente, el agresor se encuentra alojado en la Seccional 1ª en calidad de aprehendido, a disposición del fiscal Mariano Fernández, quien está al frente de la causa. Los investigadores policiales y judiciales se encuentran abocados a reconstruir el episodio recolectando testimonios y analizando las grabaciones de las cámaras de seguridad de la zona.

De acuerdo a fuentes del caso, el acusado habría reconocido que el arma le pertenecía y, en un intento por recibir un mejor trato durante la detención, habría esbozado la mentira de ser policía. Sin embargo, el punto clave para la fiscalía radicará en las condiciones de portación del arma. Si bien estaba autorizado a tenerla, la normativa exige que los traslados se realicen sin el cargador colocado y sin balas en la recámara.

Al incumplir esta regla vital, Orce afrontará inicialmente el delito de portación de arma de guerra. No obstante, desde el Ministerio Público Fiscal no descartan que la acusación principal se agrave considerablemente y sea imputado por tentativa de homicidio agravado por el uso de arma de fuego, una figura penal que lo dejaría al borde de la prisión preventiva.