Concepción: el abuelo del bebé que confundieron el sexo enfrentó al ministro de Salud.

El abuelo del bebé, Mario Rolando Paz, irrumpió con desesperación en una conferencia de prensa del Ministro de Salud Luis Medina Ruiz para exigir respuestas claras ante un supuesto caso de cambio o error en el sexo del recién nacido.

Un ambiente de extrema tensión y dramatismo se vivió en el Hospital Regional de Concepción cuando Mario Rolando Paz, abuelo de un bebé recién nacido, interrumpió de manera abrupta una conferencia de prensa encabezada por el Ministro de Salud, el Dr. Luis Medina Ruiz, y autoridades del hospital. Paz irrumpió en la sala exigiendo explicaciones directas e inmediatas por las irregularidades que sufrió su familia tras el nacimiento de su nieto, denunciando el impacto psicológico devastador que este suceso ha provocado en su hija y en todo su entorno familiar.

El abuelo manifestó públicamente su desconfianza ante el accionar médico y denunció que no descansan ni duermen debido al estrés y la angustia de no tener certeza sobre la identidad del bebé. Durante su irrupción, demandó respuestas claras y certidumbre al ministro, reflejando una profunda crisis de confianza de los ciudadanos frente a la gestión institucional en salud pública.

Las contradicciones en la pulsera y el acta de nacimiento del bebé
La raíz del conflicto radica en una grave discrepancia sobre el sexo del recién nacido y la aparente manipulación de los registros de identificación en el hospital. De acuerdo con el testimonio de la familia Paz, la madre recibió comentarios del personal de salud en el quirófano asegurándole que había dado a luz a una niña, con frases como «hermosa tu nena». Posteriormente, el bebé fue entregado a la familia vestido por completo con ropita rosa y un pañal rosa.

Sin embargo, el desconcierto y la sospecha aumentaron cuando la familia descubrió que la pulsera de identificación de la madre y la del bebé habían sido cortadas y reemplazadas por otras. Además, pudieron constatar que la documentación oficial presentaba una evidente alteración: en el acta de nacimiento se marcó inicialmente la opción de sexo «femenino», la cual fue posteriormente tachada para sobreescribir encima la opción «masculino». Para la familia, estos cambios en las pulseras y en los documentos impresos son indicios de una posible negligencia grave o de una alteración deliberada de la identidad del menor.

La respuesta oficial del Ministerio de Salud
Ante la interrupción y el reclamo del abuelo, el Ministro de Salud, Dr. Luis Medina Ruiz, y la dirección del Hospital Regional de Concepción ofrecieron sus explicaciones públicas. Las autoridades aseguraron que, desde el punto de vista médico y quirúrgico, siempre se supo que el recién nacido era un varón. Explicaron que en el quirófano participó un equipo de salud compuesto por gineco-obstetras, parteras, enfermeras y anestesistas, y que en el protocolo quirúrgico y la historia clínica quedó asentado desde el primer instante del nacimiento que se trataba de un bebé de sexo masculino.

El ministro atribuyó el desencadenante de la crisis a un «error humano y de comunicación» cometido por el personal al momento de higienizar, vestir con prendas rosas al bebé y entregárselo a la familia, lo que generó falsas expectativas. La dirección del hospital también precisó que se ha brindado contención psicológica, neonatológica y médica a la madre y a la familia desde el «día cero». Asimismo, confirmaron que se atendió de urgencia al abuelo en la guardia del hospital debido a una crisis hipertensiva derivada del estrés postraumático que atraviesa.

Por otro lado, el ministro abordó las dudas de la prensa sobre la posibilidad de que las ecografías previas hubieran fallado, aclarando que la ecografía es un método complementario que depende de la pericia del operador y de la posición del bebé. Destacó que el diseño original de la ecografía sirve para evaluar la edad gestacional, el desarrollo de la cabecita, el corazón, el fémur y la placenta, mas no es un método definitivo para determinar el sexo del bebé.

Pruebas de ADN y secreto de sumario: el avance de la investigación judicial
Para llevar tranquilidad a la familia y esclarecer de forma definitiva el caso, las autoridades informaron que la Justicia ya está interviniendo y que se ha ordenado una prueba de ADN. El ministro estimó que los resultados de estos análisis forenses tardarán entre 30 y 45 días en estar listos. Adicionalmente, el personal del hospital procedió a realizar un cotejo de las huellas dactilares y plantares del bebé antes de otorgar el alta médica, para asegurar la correspondencia del binomio madre-hijo.

La dirección del hospital confirmó que se ha iniciado un sumario administrativo interno profundo para investigar las fallas del personal involucrado en la entrega del bebé y aplicar las medidas correctivas que impidan la repetición de este tipo de incidentes. Sin embargo, recalcaron que muchos detalles del caso deben resguardarse debido al estricto secreto de sumario que rige sobre la investigación judicial en curso, a la cual ya han aportado todas las evidencias requeridas, incluyendo las cámaras de seguridad del hospital, declaraciones del personal y registros clínicos escritos.