Alerta por “El Niño”: Mientras tanto, Marcelo Nazur busca una silla legislativa.

ALERTA POR “EL NIÑO”: MIENTRAS EL CLIMA SE PREPARA PARA PEGAR FUERTE

El escenario climático vuelve a encender las alarmas en Argentina. Autoridades nacionales y provinciales comenzaron a coordinar acciones frente a la posible incidencia del fenómeno El Niño, con especial atención puesta en los meses de primavera y verano, cuando podrían intensificarse los eventos de lluvias abundantes, tormentas y otros fenómenos extremos.

La ciudad de Paraná fue sede de un nuevo encuentro de autoridades en el marco del Plan Nacional de Coordinación Federal ENOS 2026-2027, una reunión que dejó en claro que el fenómeno climático no es un asunto menor ni una discusión para después.

El encuentro estuvo encabezado por el gobernador entrerriano Rogelio Frigerio y reunió a representantes de la Agencia Federal de Emergencias, Defensa Civil de Entre Ríos y el Servicio Meteorológico Nacional. También participaron organismos técnicos y científicos como el Instituto Nacional del Agua y la Comisión Nacional de Actividades Espaciales, además de representantes de Salud, Agricultura, fuerzas federales y Fuerzas Armadas.

La ciudad de Paraná fue sede de un nuevo encuentro de autoridades por el Plan Nacional de Coordinación Federal ENOS 2026-2027

¿Y TUCUMÁN?

¿Qué está haciendo Tucumán para prepararse ante un escenario climático que podría complicarse durante los próximos meses?

Mientras Nación y distintas provincias ponen en marcha mecanismos de coordinación y prevención, en Tucumán la discusión política parece avanzar por otro carril.

El ministro Marcelo Nazur aparece concentrado en su futuro político y en la posibilidad de ocupar una banca legislativa, mientras el clima amenaza con convertirse en un problema concreto para miles de tucumanos.

Y acá está el punto que no debería pasar inadvertido: una eventual emergencia climática no se combate con discursos electorales ni candidaturas. Se enfrenta con planificación, infraestructura, prevención y capacidad de respuesta.

Un adulto mayor saliendo caminando de las ultimas inundaciones en la localidad de Lamadrid.

EL AGUA NO ESPERA A LAS ELECCIONES

Si el fenómeno de El Niño termina potenciando las precipitaciones y los eventos extremos durante la primavera y el verano, Tucumán deberá tener respuestas preparadas antes de que llegue el agua.

Canales, desagües, caminos, puentes, zonas críticas, hospitales, escuelas y barrios vulnerables deberían formar parte de un mapa de riesgo actualizado y de un operativo preventivo concreto.

En Tucumán, el período de mayor atención coincidiría con la temporada naturalmente cálida y lluviosa. Entre octubre y noviembre podrían aumentar las condiciones favorables para tormentas intensas, con abundante agua en períodos cortos, actividad eléctrica, fuertes ráfagas y eventualmente granizo.

Porque cuando llega una tormenta extraordinaria, ya no hay tiempo para improvisar.

La política suele llegar rápido cuando hay cámaras, inauguraciones y campañas. Pero frente a una inundación, una familia que pierde todo necesita algo mucho más básico: que el Estado haya hecho su trabajo antes.

¿PREVENCIÓN O CAMPAÑA?

La posible candidatura de Nazur abre además una discusión política inevitable. ¿Cuál será la prioridad: preparar a Tucumán para lo que viene o preparar una candidatura para las elecciones?

No se trata de cuestionar que un funcionario tenga aspiraciones políticas. El problema aparece cuando las urgencias de la población quedan relegadas detrás de la agenda electoral.

El Niño no pregunta quién es candidato, quién ocupa una banca ni qué partido gobierna.El agua tampoco.

Por eso, ante las advertencias meteorológicas y la activación de mecanismos federales de coordinación, Tucumán debería explicar con absoluta claridad qué medidas preventivas está tomando y qué recursos tiene disponibles.

El barro quedó pegado a los objetos, como triste secuela. (foto de la última inundación).

Porque si lo peor efectivamente llega entre la primavera y el verano, la factura de la improvisación no la pagarán los funcionarios: la pagarán los tucumanos.

¿Tucumán está preparado para lo que viene?