El mundo del espectáculo y la política argentina despiden a Adalberto Luis Brandoni, quien murió este lunes tras una complicación derivada de un hematoma craneal. «Con Beto se va el último primer actor de una generación inolvidable», manifestó conmovido Carlos Rottemberg, quien además confirmó que el velatorio se realizará este martes en la Legislatura porteña.
Una trayectoria que definió al país
Nacido en Dock Sud el 18 de abril de 1940, Brandoni construyó una carrera de más de seis décadas que lo convirtió en el arquetipo del actor argentino. Su paso por las pantallas y tablas dejó frases y personajes que ya son parte del ADN nacional:
Cine: Protagonizó más de 60 películas, incluyendo La tregua (candidata al Oscar), Darse cuenta, La odisea de los giles y su inolvidable Antonio Musicardi en Esperando la carroza.
Televisión: Marcó épocas con ciclos como Mi cuñado, junto a Ricardo Darín, Un gallo para Esculapio y su reciente éxito global Nada, donde compartió pantalla con Robert De Niro.
Teatro: Su gran pasión. Con casi 70 títulos, brilló en obras como Parque Lezama, Made in Lanús y su última pieza, Quién es quién, junto a Soledad Silveyra.
Compromiso, exilio y política
Brandoni no fue solo un actor; fue un hombre de profundas convicciones. Secretario General de la Asociación Argentina de Actores entre 1974 y 1983, sufrió persecución, amenazas de la Triple A y el exilio en México. Tras el regreso de la democracia, militó fervientemente en la Unión Cívica Radical (UCR), llegando a ser Diputado Nacional y, en sus últimos años, Parlamentario del Mercosur.
El adiós de un grande
Su salud se había visto debilitada en los últimos meses tras un pico de presión a fines de 2025, pero su compromiso con el escenario se mantuvo intacto hasta el final. Su familia, sus hijas Florencia y Micaela, y su última pareja, Saula Benavente, lo acompañaron en sus últimas horas.
La despedida oficial comenzará mañana al mediodía en la Legislatura, para luego trasladar sus restos al Panteón de Actores en el Cementerio de la Chacarita.




