
Cerrando el miércoles, el plano judicial de la provincia se sacudió con la presentación de una grave denuncia penal que apunta de forma directa contra los máximos responsables de la División Infantería de la Policía de Tucumán. La presentación quedó radicada en la Unidad Fiscal de Decisión Temprana (UFDT), bajo el Legajo N° S-049485/2026.
Los denunciantes, quienes asumieron formalmente el rol de querellantes con el patrocinio del abogado Carlos Garmendia, son Ezequiel Ponti Legorburo (actor), Facundo Nicolás Perea y Julio César Pantoja (fotógrafo y periodista). La acción legal se dirige contra el Jefe de la División Infantería, Crio. Insp. Rubén Figueroa, y el Segundo Jefe, Of. Ppal. Gonzalo Herrera. La defensa técnica de las víctimas sostiene que las conductas de los uniformados tipifican los delitos de abuso de autoridad, privación ilegítima de la libertad, apremios ilegales, lesiones y falsificación de instrumento público en concurso real.
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— Enterate Play (@EnteratePlay) June 6, 2026
Los hechos: represión y gas pimienta en una plaza de duelo
La crónica de los acontecimientos consignada en el escrito judicial se remonta a la noche del viernes 5 de junio de 2026. Ante la conmoción nacional por el fallecimiento del músico Carlos Alberto «El Indio» Solari, un grupo de seguidores («ricoteros») se congregó de manera pacífica en la Plaza San Martín de San Miguel de Tucumán para manifestar su dolor, cantando canciones sentados en el suelo.
De acuerdo con el relato de los querellantes y las evidencias fílmicas recolectadas de transmisiones en vivo de Facebook, la cúpula de Infantería irrumpió de forma violenta en el paseo público. El texto denuncia que el comisario Figueroa comenzó a espetar insultos a los dolientes del rock, exigiéndoles que se retiraran del lugar con la frase «dejen de dar asco, vayan a la casa». De inmediato, su segundo, Gonzalo Herrera, se introdujo en medio de los vecinos que cantaban y comenzó a empujarlos, dando la orden a los efectivos de Infantería para que esparcieran gas pimienta de manera indiscriminada sobre la concurrencia.
Golpizas en la cocina de la Comisaría Segunda y causas armadas
La violencia policial se trasladó luego a las detenciones de los tres denunciantes. Según detalla la acusación:
Ezequiel Ponti Legorburo: Fue arrestado tras extender sus brazos en gesto de tranquilidad y cuestionar pacíficamente al comisario Figueroa por la innecesaria violencia. Al preguntar si los efectivos habían estado tomando, Figueroa ordenó: «metanló preso». En el traslado y dentro de la Comisaría Segunda, los uniformados de Infantería lo golpearon brutalmente en la cara, cabeza, piernas y caja torácica por negarse a bajar la cabeza. Fue arrastrado de los pelos hasta la cocina de la dependencia policial, donde le rompieron sus anteojos antes de liberarlo horas más tarde.
Facundo Nicolás Perea: Fue marcado por Figueroa mientras se retiraba a buscar su moto con la orden «a ese de celeste agárralo». Tras ser trasladado esposado, fue ingresado a la cocina de la Comisaría Segunda, donde el Oficial Principal Herrera manifestó ante la tropa: «a este putito lo traje yo». Inmediatamente, Perea comenzó a recibir golpes de puño en la cara, la cabeza y en las costillas una vez caído en el suelo.
Julio César Pantoja: El periodista y fotógrafo fue privado de su libertad por el solo hecho de encontrarse registrando con la cámara de su teléfono celular el violento procedimiento y las detenciones. Al notar la presencia de la prensa, los efectivos de Infantería se exasperaron y ordenaron su arresto al grito de «¡tá preso!».
El escrito judicial aclara explícitamente que el personal propio de la Comisaría Segunda no participó de las agresiones físicas ni de las detenciones ilegales, delimitando la responsabilidad exclusiva sobre Figueroa, Herrera y los infantes que comandaban.
Una vez consumadas las detenciones, la denuncia penal expone que los jefes policiales falsificaron las actuaciones y mintieron en el acta, imputando falsamente a las tres víctimas el delito de «atentado y resistencia a la autoridad» para intentar dar cobertura legal al procedimiento. Además, se denuncia que los obligaron a posar retenidos de manera degradante, como un «trofeo de cacería», con el único fin de tomarles una fotografía para difundir mentiras en las redes públicas institucionales.
Conferencia de prensa en marcha
Frente a la gravedad institucional de los hechos denunciados y la apertura formal de la Investigación Preliminar Preparatoria, las víctimas y su representación legal han decidido romper el silencio.
Este jueves 11 de junio, a partir de las 11:00 horas, los tres ciudadanos denunciantes brindarán una conferencia de prensa abierta a los medios en la Avenida Roca 713, sede del estudio jurídico del Dr. Garmendia. Allí expondrán públicamente los detalles del legajo judicial y pondrán a disposición los enlaces interactivos y registros de video que dan cuenta del accionar de la fuerza de seguridad provincial.



