El municipio capitalino descarta nuevos subsidios.

En una reunión técnica, los funcionarios municipales reclamaron a los empresarios de AETAT el sinceramiento de los números del sector. Se busca optimizar recorridos para mejorar las frecuencias sin incrementar el gasto público.

La sede municipal de 9 de Julio y Lavalle fue escenario de un nuevo round entre el Ejecutivo y los empresarios del transporte. La secretaria de Gobierno, Camila Giuliano, junto al flamante secretario de Movilidad Urbana, Carlos Arnedo, encabezaron la audiencia donde se advirtió que el Municipio «no pondrá más dinero» en un sistema que ya recibió más de $5.000 millones desde noviembre pasado.

Los puntos clave de la negociación:
Sinceramiento de costos: El Municipio exigió saber el precio real del kilómetro recorrido y del pasajero transportado, considerando las últimas paritarias y el alza del combustible.

Recorridos más eficientes: Para la reunión del 22 de abril, las empresas deberán presentar propuestas de reformulación de trazas que garanticen frecuencias efectivas en horarios pico.

Sin recortes, pero con racionalización: Giuliano aclaró que no se busca reducir el servicio, sino eficientizarlo para beneficiar al usuario.

Servicio normal: A pesar de la tensión, los empresarios se comprometieron a mantener la prestación habitual durante el periodo de negociación.

La postura empresarial
Desde AETAT, el vicepresidente Jorge Berreta calificó la situación como de «muy difícil resolución» debido al déficit operativo. El dirigente alertó que el sector está en un «punto límite» por el aumento del gasoil mayorista, que sufrió incrementos de entre el 50% y 56%.

«Decidimos endeudarnos para prestar un servicio normal, apostando al diálogo», afirmó.

Revisión integral y licitaciones
Carlos Arnedo remarcó que el objetivo es realizar un costo «real y efectivo» y adelantó que se conversó sobre futuras licitaciones públicas para el sistema. La próxima semana será determinante para saber si el sistema avanza hacia una modernización o si el conflicto escala ante la falta de nuevos fondos públicos.