
Mientras las obras de Numa Ayrinhac y Helmut Ditsch fueron enviadas al museo, el Ejecutivo debate si el reemplazo será un prócer liberal o el ídolo popular Lionel Messi.
El retiro de la simbología peronista no es un hecho aislado, sino que se suma a la quita de bustos y afiches en dependencias de ANSES y la exESMA iniciada en 2024. Sin embargo, la posibilidad de incluir a un deportista contemporáneo en la iconografía oficial de la Casa de Gobierno marca un giro inédito.

Las obras retiradas y el argumento oficial
Desde la Secretaría General justificaron el desmonte bajo criterios técnicos:
Fallas estructurales: se detectaron problemas en los soportes para su exhibición segura.
Climatización: los cambios de temperatura por los aires acondicionados del pasillo podrían afectar la estética de las piezas.
Destino: las copias fueron enviadas al Museo del Bicentenario para su preservación y coherencia histórica.
¿Messi al Salón de los Próceres?
Ante las paredes desnudas, el Gobierno baraja varias opciones que reflejan la identidad de la gestión libertaria:
Figuras Históricas: se mencionan nombres como Juan Bautista Alberdi (padre de la Constitución), Julio Argentino Roca, Domingo Faustino Sarmiento y Manuel Belgrano.
El Factor Messi: la figura de Lionel Messi se impone como una alternativa de «unidad nacional» y éxito meritocrático, valores que el Ejecutivo busca resaltar.
Cambio de Paisaje: para reemplazar el glaciar de Helmut Ditsch, se evalúa una gigantografía de las Cataratas del Iguazú. Casualmente, el despacho lindante pertenece al secretario de Prensa, Javier Lanari, oriundo de Misiones.



