El Senado aprobó la Reforma Laboral y la Baja de Imputabilidad

El oficialismo consiguió una doble victoria legislativa con la aprobación de dos de sus proyectos centrales: cambios en el sistema laboral y el nuevo régimen penal juvenil desde los 14 años.

En una jornada clave para el gobierno de Javier Milei, el Senado aprobó este viernes dos proyectos centrales en una misma sesión: la reforma laboral y la baja de la edad de imputabilidad penal. Ambas iniciativas habían sido impulsadas por el oficialismo y contaron con el respaldo de bloques dialoguistas, marcando el cierre de las sesiones extraordinarias.

La reforma laboral fue sancionada con 42 votos a favor, 28 en contra y dos abstenciones. El texto aprobado ratificó las modificaciones realizadas por Diputados, entre ellas la eliminación del artículo que reducía las licencias médicas pagas. La ley introduce cambios en el sistema laboral con el objetivo declarado de incentivar la contratación y reducir la litigiosidad.

Durante el debate, el oficialismo defendió la reforma al sostener que el actual sistema desalienta el empleo formal, mientras que la oposición cuestionó la iniciativa por considerar que implica una pérdida de derechos laborales y podría aumentar los conflictos judiciales. El proyecto también mantiene el aporte del 6% a las obras sociales, establece modificaciones en el sistema de indemnizaciones mediante el Fondo de Asistencia Laboral y prevé el traspaso de la justicia laboral a la Ciudad de Buenos Aires.

En la misma sesión, el Senado también convirtió en ley el nuevo Régimen Penal Juvenil con 44 votos a favor, 27 en contra y una abstención.

La norma baja la edad de imputabilidad de 16 a 14 años y crea un sistema penal juvenil especializado para adolescentes de entre 14 y 18 años.

El nuevo régimen establece procesos judiciales diferenciados para menores, con garantías específicas y centros de detención separados de los adultos. Además, prevé sanciones progresivas que incluyen medidas educativas, tareas comunitarias y monitoreo electrónico, reservando la prisión para delitos graves. La ley también incorpora asistencia a las víctimas y programas de reinserción social.

Desde el oficialismo defendieron la baja de imputabilidad como una medida necesaria para reforzar la seguridad y garantizar justicia para las víctimas, mientras que el peronismo rechazó la iniciativa por considerarla excesivamente punitiva y advirtió sobre la falta de recursos presupuestarios para su implementación.

Con la aprobación de ambas leyes en una misma jornada, el Gobierno logró una doble victoria parlamentaria en el Senado, consolidando dos de los proyectos más importantes de su agenda política.