
En medio del escándalo financiero por la caída de Ueno Bank y un juicio político que amenaza su continuidad, Santiago Peña solicitó tres días para preparar su defensa. Aunque anunció su renuncia, el Congreso todavía no resolvió su salida y la incertidumbre crece en Paraguay.
La crisis política y financiera de Paraguay sumó un nuevo capítulo este viernes 6 de noviembre. El presidente Santiago Peña solicitó al Congreso una prórroga de 72 horas para preparar su defensa en el juicio político impulsado en su contra tras el escándalo que provocó la intervención de Ueno Bank.

El mandatario cuestionó el plazo que le habían concedido para responder a las acusaciones y sostuvo que no contaba con tiempo suficiente para analizar el expediente, reunir documentación y designar abogados de confianza.
Según informó el diario paraguayo ABC Color, Peña recibió la notificación a las 22:15 del jueves 5 de noviembre. El documento incluía una acusación de 15 páginas y aproximadamente 300 fojas de anexos. El Senado había establecido inicialmente un plazo inferior a 12 horas para presentar su descargo.
En ese contexto, el presidente solicitó formalmente las 72 horas adicionales, argumentando que debía garantizarse su derecho a la defensa y el cumplimiento de las garantías del debido proceso.
Una renuncia que todavía no cerró la crisis
La situación institucional de Paraguay se volvió todavía más delicada después de que Peña anunciara su renuncia a la Presidencia el jueves 5 de noviembre.
Sin embargo, su salida no quedó formalizada. La sesión del Congreso destinada a tratar la dimisión terminó sin el quórum necesario, por lo que el mandatario continuaba legalmente en funciones mientras avanzaba el procedimiento de juicio político.
La Cámara de Diputados había aprobado por unanimidad la apertura del proceso, con 78 votos favorables entre los legisladores presentes.
El Senado debía continuar con el procedimiento y resolver los pasos siguientes, en medio de fuertes tensiones entre el oficialismo y la oposición.

Ueno Bank, el escándalo que sacudió al Gobierno
El origen de la crisis está relacionado con la intervención de Ueno Bank, una entidad financiera cuya situación de solvencia encendió las alarmas del Banco Central paraguayo.
El deterioro de sus indicadores derivó en un proceso de resolución de la entidad y dejó a numerosos clientes sin acceso inmediato a sus depósitos y ahorros.
El banco tenía alrededor de 2,9 millones de clientes y administraba importantes recursos, incluidos fondos de organismos públicos.
La controversia alcanzó directamente a Peña porque había sido accionista del grupo empresarial vinculado a la entidad hasta marzo de 2025.
La oposición cuestionó posibles conflictos de intereses, decisiones regulatorias y el manejo de recursos públicos depositados en el banco. Estas acusaciones forman parte del escenario político y deberán ser examinadas por las autoridades correspondientes.
La crisis también provocó la salida del presidente del Banco Central, Carlos Carvallo, y derivó en la detención de ocho personas vinculadas con la entidad financiera.
Además, la Fiscalía General anunció una investigación penal sobre cuestiones relacionadas con la supervisión de Ueno Bank y la utilización de recursos públicos.
Protestas y tensión en las calles
Mientras el Congreso debate el futuro político del mandatario, miles de ciudadanos se movilizaron en Asunción para reclamar respuestas por la crisis bancaria y exigir responsabilidades.
Las inmediaciones del Parlamento amanecieron con un importante despliegue policial. Las manifestaciones también registraron incidentes y detenciones.
El conflicto ya dejó de ser exclusivamente financiero: se transformó en una crisis de confianza política e institucional que golpea directamente al Gobierno paraguayo.
Las próximas horas serán decisivas
El pedido de 72 horas abre una nueva discusión dentro del Congreso: garantizar el derecho de defensa del mandatario sin prolongar una crisis que mantiene en vilo al país.
Peña aseguró que expondrá su versión de los hechos, mientras los legisladores deben resolver cómo continuará el procedimiento y qué sucederá con la renuncia presentada.
Paraguay enfrenta así una de las jornadas políticas más delicadas de los últimos tiempos.
Un presidente que anunció su salida, un juicio político en marcha, un banco intervenido y millones de clientes afectados. El desenlace todavía está abierto.



