El reconocido abogado y querellante tucumano Alfredo Aydar lanzó duras críticas contra determinados colegios profesionales de la Argentina. Advirtió sobre la creciente influencia del poder político en algunas instituciones y denunció que numerosos abogados independientes se encuentran desprotegidos cuando deciden enfrentar a sectores poderosos.
Fiel a su estilo frontal y sin medias tintas, el abogado tucumano Dr. Alfredo Alejandro Aydar realizó un contundente análisis sobre la situación que atraviesa el ejercicio independiente de la abogacía en la República Argentina.
El reconocido querellante, que interviene en importantes causas judiciales vinculadas con presuntas estafas millonarias y hechos de corrupción, cuestionó severamente el funcionamiento de determinados colegios profesionales, a los que acusó de haberse alejado de sus verdaderas responsabilidades institucionales.
“HAY COLEGIOS QUE SE HAN CONVERTIDO EN CASTAS CORPORATIVAS”
“Lamentablemente, la situación de la profesión independiente de abogado en la Argentina está cada vez más debilitada. Existen muchos colegios profesionales que, en lugar de proteger a sus matriculados y defender el libre ejercicio de la abogacía, se han convertido en verdaderos núcleos de castas corporativas, preocupadas exclusivamente por conservar sus privilegios, sus intereses personales y sus vinculaciones partidarias”, expresó Aydar.
El letrado sostuvo que, a su entender, esta situación se agrava cuando las instituciones profesionales mantienen relaciones de dependencia o cercanía con determinados sectores del poder político.
“En distintas provincias argentinas observamos colegios profesionales que parecieran tener una dependencia casi absoluta de determinados sectores políticos. Y eso resulta extremadamente peligroso, porque una institución que debería defender la independencia profesional termina condicionada por los intereses de quienes ejercen el poder”, manifestó.
“CALLAN ANTE LA CORRUPCIÓN, PERO HABLAN CUANDO ESTÁN EN JUEGO SUS INTERESES”
Uno de los cuestionamientos más severos del abogado tucumano estuvo dirigido al silencio que, según su apreciación, mantienen algunas entidades profesionales frente a situaciones institucionales de extrema gravedad.
“Resulta verdaderamente preocupante observar cómo determinados colegios de abogados guardan silencio frente a graves denuncias de corrupción política, frente a atropellos institucionales y frente a situaciones que comprometen la independencia judicial. Sin embargo, aparecen rápidamente cuando consideran que pueden verse afectados determinados intereses políticos o corporativos”, afirmó.
Para Aydar, esta conducta representa una contradicción con los principios que deberían orientar a las instituciones encargadas de representar a los profesionales del derecho.
“Los colegios de abogados no fueron creados para proteger políticos, funcionarios ni estructuras de poder. Fueron creados para defender la dignidad de la profesión, la independencia de los abogados y el Estado de derecho”, enfatizó.
“PARECIERA QUE ALGUNOS COLEGIOS SON SEDES PARTIDARIAS”
El querellante tucumano profundizó sus críticas al advertir sobre lo que considera una progresiva politización de determinadas instituciones profesionales.
“Ya pareciera que algunos colegios de abogados se han convertido en verdaderos mitines políticos, en sedes partidarias disfrazadas de instituciones profesionales. En lugar de defender a los abogados independientes, parecieran estar más preocupados por conservar sus relaciones con el poder de turno”, señaló.
Aydar consideró que esta situación no solamente perjudica a los profesionales matriculados, sino que también debilita la confianza de la sociedad en las instituciones jurídicas.
“Cuando un colegio profesional pierde su independencia, pierde también su autoridad moral para defender la legalidad, la Constitución y los derechos de los ciudadanos”, agregó.
ABOGADOS INDEPENDIENTES FRENTE AL PODER POLÍTICO
Otro de los aspectos centrales de sus declaraciones estuvo relacionado con las dificultades que enfrentan los abogados que intervienen en causas judiciales sensibles, especialmente aquellas que involucran a funcionarios públicos, empresarios influyentes o estructuras de poder.
“Cada vez resulta más difícil encontrar abogados dispuestos a enfrentar grandes estructuras de corrupción, denunciar hechos que involucran a personas poderosas o asumir la representación de víctimas frente a intereses políticos y económicos de enorme magnitud”, sostuvo.
Según Aydar, uno de los factores que contribuyen a esta situación es la falta de respaldo institucional.
“Muchos abogados no se animan a enfrentar al poder porque saben que, cuando comiencen las presiones, las persecuciones o los ataques, probablemente estarán solos. No tendrán la protección ni la contención del colegio profesional que debería defenderlos”, advirtió.
El abogado consideró que esta problemática trasciende las fronteras argentinas y alcanza también a distintos países sudamericanos, donde, según su visión, el ejercicio independiente de la profesión enfrenta desafíos similares.
DESTACÓ LA LABOR DE LOS COLEGIOS PROFESIONALES DE CÓRDOBA
Sin embargo, Aydar aclaró que sus cuestionamientos no están dirigidos indiscriminadamente contra todas las instituciones profesionales.
En ese sentido, destacó la actuación de entidades de la provincia de Córdoba, a las que señaló como ejemplos positivos en materia de defensa del ejercicio independiente de la abogacía.
“Hay colegios profesionales, como los de Córdoba, cuya labor considero destacable a la hora de defender la profesión independiente. Eso demuestra que es posible tener instituciones comprometidas con sus matriculados y con la dignidad profesional”, expresó.
“Lamentablemente, en otras provincias la realidad parece ser muy diferente. Hay instituciones que miran para otro lado, que solamente escuchan sus propios intereses y que parecieran priorizar sus relaciones políticas antes que las necesidades de los abogados que dicen representar”.
“LOS COLEGIOS DE ABOGADOS HAN PERDIDO SU NORTE”
En el tramo final de sus declaraciones, el reconocido querellante tucumano sostuvo que algunas conducciones profesionales parecen haber confundido la representación institucional con la conservación de espacios de influencia.
“Hay dirigentes que parecieran estar más interesados en perpetuarse en el poder de sus instituciones y conservar el favor de determinados sectores políticos que en defender verdaderamente a sus colegas”, cuestionó.
Para Aydar, la independencia de los colegios profesionales constituye una condición indispensable para garantizar una abogacía libre, comprometida con la justicia y capaz de enfrentar los abusos del poder.
“Un colegio de abogados que guarda silencio frente a las injusticias, pero levanta la voz para proteger intereses políticos, ha perdido su norte y ha desnaturalizado su razón de existir”, sentenció.
UN MENSAJE FINAL A LA ABOGACÍA ARGENTINA
Finalmente, Alfredo Aydar reivindicó el papel de los abogados independientes como actores fundamentales en la defensa de las instituciones democráticas.
“La abogacía no puede arrodillarse frente al poder político. Los abogados debemos tener la libertad y el coraje de denunciar la corrupción, enfrentar las arbitrariedades y defender a las víctimas, sin importar quién esté del otro lado”, expresó.
Y concluyó con una reflexión dirigida a las conducciones de los colegios profesionales de todo el país:
“LOS COLEGIOS DE ABOGADOS DEBEN DECIDIR SI QUIEREN SER DEFENSORES DE LA PROFESIÓN INDEPENDIENTE O SIMPLES CUSTODIOS DE LOS PRIVILEGIOS DEL PODER POLÍTICO. PORQUE CUANDO UNA INSTITUCIÓN PROFESIONAL DEJA DE DEFENDER A SUS ABOGADOS PARA PROTEGER A LOS PODEROSOS, TRAICIONA LA ESENCIA MISMA DE SU EXISTENCIA”.




