La medida se extenderá del 28 de octubre al 3 de noviembre en universidades nacionales de todo el país. En la UNT, docentes y no docentes profundizarán el plan de lucha por salarios, presupuesto y el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.
El conflicto en las universidades públicas sumará una nueva semana de protestas. La docencia universitaria y preuniversitaria convocada por la CONADU Histórica realizará un paro nacional desde el miércoles 28 de octubre hasta el martes 3 de noviembre, inclusive. La medida alcanzará a las instituciones cuyos trabajadores adhieran a la convocatoria y podría afectar el dictado de clases y otras actividades académicas.
En paralelo, los trabajadores no docentes nucleados en la Federación Argentina del Trabajador de las Universidades Nacionales (FATUN) anunciaron nuevas jornadas de paro de 24 horas, en el marco de un plan de lucha que también incluye a la Universidad Nacional de Tucumán (UNT).
Paro universitario: cuáles son las fechas confirmadas
El cronograma gremial contempla medidas de fuerza de docentes y no docentes, con dos jornadas en las que ambos sectores coincidirán.
Miércoles 28 de octubre: comienza el paro docente de una semana y se suma la medida nacional del personal no docente.
Jueves 29 y viernes 30 de octubre: continúa la huelga docente.
Sábado 31 de octubre y domingo 1 de noviembre: la medida docente sigue vigente, aunque son días habitualmente no laborables para buena parte de la actividad universitaria.
Lunes 2 de noviembre: continúa el paro docente.
Martes 3 de noviembre: finaliza la convocatoria docente y se cumple una nueva jornada de paro no docente.
La adhesión efectiva de cada sector determinará el alcance de las medidas en las distintas facultades, escuelas preuniversitarias y dependencias administrativas.
Por su parte, FATUN anunció otras dos jornadas nacionales de paro no docente para el jueves 12 y el lunes 16 de noviembre, como parte de la continuidad de su plan de acción.
Qué pasará en la Universidad Nacional de Tucumán
En Tucumán, la medida se enmarca en el conflicto que atraviesa la Universidad Nacional de Tucumán. La convocatoria docente de CONADU Histórica y el cronograma nacional de FATUN involucran a los sectores que reclaman mejoras salariales y mayores recursos para sostener el funcionamiento de la universidad pública.
La coincidencia de docentes y no docentes el 28 de octubre y el 3 de noviembre podría generar un impacto mayor en la actividad académica y administrativa de la UNT. Sin embargo, la afectación concreta de las clases, los exámenes y la atención en cada dependencia dependerá de la adhesión gremial y de la organización de cada unidad académica.
Por qué convocaron al paro universitario
Las organizaciones sindicales sostienen que las medidas de fuerza son necesarias ante la pérdida del poder adquisitivo de los salarios y la falta de respuestas a sus reclamos por el financiamiento del sistema universitario.
Entre los principales puntos de la protesta se encuentran:
- La aplicación efectiva de la Ley de Financiamiento Universitario.
- La recomposición salarial para docentes y trabajadores no docentes.
- El pago de las deudas salariales reclamadas por el sector.
- Un presupuesto que garantice el funcionamiento de las universidades nacionales.
- Mayores recursos para sostener las actividades de enseñanza, investigación y extensión.
Los gremios también buscan mantener la coordinación entre las organizaciones universitarias y visibilizar la situación del sistema público en distintas regiones del país.
Un conflicto que seguirá en noviembre
El paro del 28 de octubre al 3 de noviembre se suma a una serie de medidas que mantienen en tensión a las universidades nacionales. Mientras la docencia agrupada en CONADU Histórica sostiene la convocatoria semanal, FATUN prevé nuevas jornadas de protesta durante noviembre.
El escenario mantiene en alerta a estudiantes, docentes, no docentes y autoridades universitarias, en un contexto en el que el financiamiento y los salarios se ubican entre los principales reclamos del sector.
La evolución del conflicto y el nivel de adhesión de cada universidad serán determinantes para conocer cómo se desarrollarán las clases, los exámenes y las actividades administrativas durante los próximos días.




