Lula votó y duro contra Bolsonaro: «Fue educado para mentir».

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, votó durante la mañana de este domingo en San Bernardo del Campo.

El presidente de Brasil votó en San Bernardo del Campo y cuestionó con dureza a su rival, Flávio Bolsonaro, en una jornada decisiva para el futuro político del país. La participación electoral también concentra la atención en los centros de votación del exterior.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, votó durante la mañana de este domingo en San Bernardo del Campo, en la región metropolitana de San Pablo, en el marco de la segunda vuelta electoral que definirá la conducción del Poder Ejecutivo nacional.

Tras emitir su voto, el mandatario lanzó fuertes críticas contra su adversario, el senador Flávio Bolsonaro, y cuestionó su conducta y su discurso político. «Fue educado para mentir», afirmó Lula ante los periodistas que aguardaban su salida del centro de votación.

Las declaraciones elevaron el tono de la disputa electoral entre el líder del Partido de los Trabajadores (PT) y el representante del espacio político vinculado a la familia Bolsonaro, en una jornada clave para el escenario político brasileño.

Flávio Bolsonaro también cuestionó al Gobierno

Por su parte, Flávio Bolsonaro votó en Río de Janeiro y apuntó contra la situación económica y los problemas de inseguridad que enfrenta Brasil. El senador sostuvo que «llegó el momento de cambiar», en un mensaje dirigido a los electores que participan de la segunda vuelta.

El intercambio de declaraciones refleja la fuerte confrontación entre ambos sectores y la importancia de los votos que cada candidato busca captar para imponerse en las urnas.

Expectativa por la participación en el exterior

La jornada electoral también registra atención sobre la participación de los ciudadanos brasileños residentes fuera del país.

En Portugal, Lisboa concentra el mayor colegio electoral de brasileños en el exterior. Según la información difundida sobre la votación, la representación diplomática esperaba un incremento de la concurrencia respecto de la primera vuelta, celebrada el 4 de octubre, con la expectativa de superar el 50% del padrón habilitado en esa sede.

Mientras avanza la votación, Brasil atraviesa una jornada determinante para definir su rumbo político, en medio de una campaña marcada por las diferencias sobre la economía, la seguridad y el modelo de país.