
Por Redacción Central La Pluma Viral.
Productores de distintas localidades de la región se reunieron de emergencia en la finca «Luna de Cuarzo» bajo la convocatoria de la presidenta de la Cooperativa Agrícola del Valle Calchaquí, Silvia Gramajo, para exigir que el gobierno de la provincia de Tucumán haga declaración de emergencia climática.
Una situación alarmante atraviesa el sector agropecuario de los Valles Calchaquíes tras el duro embate climático registrado el fin de semana anterior de septiembre, al inicio de la primavera. Las intensas heladas y las drásticas bajas temperaturas afectaron severamente a los viñedos, así como a la producción hortícola y frutal de la región, registrando daños que alcanzan hasta un 70% en los cultivos.

Silvia Gramajo una de las productoras damnificadas.
Ante este panorama desolador, que pone en riesgo el sustento económico de numerosas familias y pequeños productores de la zona, se llevó a cabo una asamblea de urgencia. El encuentro tuvo lugar en la finca del viñedo “Luna de Cuarzo”, ubicada en Colalao del Valle ruta 40, y fue convocado por Silvia Gramajo, presidenta de la Cooperativa Agrícola del Valle Calchaquí.
La reunión congregó a agricultores provenientes de diversos puntos estratégicos de los valles, tales como El Pichao, Las Cañas, Quilmes, Colalao del Valle, Amaicha del Valle, Salas y Alto La Ciénaga. Del encuentro también participaron ingenieros de la Secretaría de Agricultura de Tucumán, con quienes se aunaron criterios para realizar una evaluación técnica de los daños, completar las planillas de relevamiento correspondientes y avanzar en un pedido formal al gobierno para que declare la emergencia climática cuanto menos, en la comuna de Colalao del Valle.

Foto de las heladas en las viñas de Colalao del Valle.
Al respecto, la referente y productora Silvia Gramajo enfatizó sobre la magnitud del fenómeno climático: “Hoy se han reunido los productores de distintas zonas debido a las fuertes heladas y bajas temperaturas registradas el fin de semana anterior de septiembre”, un golpe directo a la producción local y a la economía de los pequeños trabajadores de la tierra.
La comunidad productiva permanece en vilo a la espera de una respuesta estatal urgente que permita mitigar las pérdidas y brindar asistencia a los damnificados por este severo temporal.



