
La Casa Rosada intensifica las negociaciones con gobernadores y bloques aliados para conseguir los votos necesarios para modificar el sistema electoral. El principal objetivo del oficialismo es eliminar las PASO, aunque la suspensión de las primarias aparece como una alternativa ante las dificultades para alcanzar un acuerdo.
El Gobierno tiene 72 días hasta el cierre del período ordinario del Congreso para avanzar con la reforma. Si fuera necesario, podría recurrir a sesiones extraordinarias, aunque la Cámara Nacional Electoral (CNE) ya advirtió sobre la necesidad de definir con anticipación cualquier modificación de las reglas electorales que se aplicarán en 2027.

La discusión tiene una dimensión política para La Libertad Avanza: dentro del oficialismo reconocen que la continuidad de las PASO podría modificar el escenario de cara a las elecciones presidenciales de 2027.
Eliminación o suspensión de las PASO
La eliminación o suspensión de las primarias es considerada una condición central de la reforma por distintos sectores del oficialismo. El proyecto también contempla eliminar los espacios gratuitos de publicidad electoral en medios audiovisuales destinados a las alianzas políticas.
Sin embargo, ante la falta de certezas sobre los votos, la Casa Rosada analiza distintas alternativas. Entre ellas aparecen suspender las PASO por única vez, como ocurrió en 2025, o eliminar su obligatoriedad.
Desde el Gobierno también advierten sobre las dificultades operativas que podría generar la implementación de la Boleta Única de Papel (BUP) en unas elecciones primarias.
La posibilidad de mantener las PASO genera preocupación dentro del oficialismo porque, según fuentes libertarias citadas por Infobae, podría facilitar el ordenamiento interno del peronismo y funcionar como una instancia para medir fuerzas antes de las elecciones generales.
La negociación con los gobernadores
La Casa Rosada mantiene conversaciones con el radicalismo, el PRO y distintos gobernadores, especialmente con mandatarios del Norte, que fueron quienes plantearon mayores reparos a la reforma.
Entre los gobernadores aliados aparecen posiciones diferentes. Algunos anticiparon su respaldo al proyecto oficialista, como el chaqueño Leandro Zdero, mientras que otros reclaman garantías políticas antes de comprometer su apoyo, como ocurre con el mendocino Alfredo Cornejo, según el análisis publicado por Infobae.
El problema para ambos sectores es el orden de las negociaciones: los gobernadores pretenden avanzar primero en acuerdos políticos y luego respaldar la reforma, mientras que el oficialismo busca conseguir primero los votos para modificar el sistema electoral y posteriormente discutir las alianzas y candidaturas.
La reforma terminó así vinculada con otras negociaciones entre la Nación y las provincias, en un escenario donde también se discute el Presupuesto 2027, el financiamiento de los partidos políticos y el proyecto de Ficha Limpia.
Presupuesto, discapacidad y tensión dentro del oficialismo
El debate electoral se desarrolla al mismo tiempo que el Gobierno busca avanzar con el Presupuesto 2027. Las negociaciones se complicaron por la controversia en torno al capítulo de discapacidad incluido en el proyecto.
La senadora Patricia Bullrich cuestionó públicamente la forma en que se incorporaron esos cambios y puso en duda su participación en próximas reuniones de la mesa política. También trascendió que Martín Menem no habría conocido inicialmente algunos detalles del proyecto, aunque desde el entorno oficialista rechazaron esa versión y aseguraron que la reforma electoral había formado parte del temario de la reunión de la mesa política.
El episodio suma tensión a una negociación que el Gobierno considera clave para ordenar su agenda legislativa y construir acuerdos con los sectores aliados.
La reelección de Milei, en el centro de la discusión
La discusión por las PASO también quedó vinculada con los planes electorales de La Libertad Avanza para 2027. Desde el oficialismo ya se instaló públicamente la posibilidad de que Javier Milei busque un segundo mandato.
Karina Milei había planteado esa posibilidad durante un acto realizado en Misiones en julio y, posteriormente, volvió a participar de expresiones de militantes vinculadas con la reelección presidencial.
En ese contexto, la propia Casa Rosada reconoce que el resultado de las negociaciones sobre las PASO tendrá impacto en la estrategia electoral oficialista. La continuidad de las primarias obligaría a La Libertad Avanza a prepararse para una competencia anticipada, mientras que su eliminación o suspensión modificaría el calendario político.
Con 72 días por delante hasta el final del período ordinario del Congreso, el Gobierno deberá ordenar a sus aliados, conseguir los votos y definir qué mecanismo electoral regirá en 2027. Por ahora, la eliminación de las PASO continúa siendo la propuesta de máxima, mientras que la suspensión aparece como una alternativa dentro de la negociación.



