La Iglesia reclamó al Gobierno una respuesta concreta frente al creciente endeudamiento de los hogares argentinos y advirtió que “no se puede tener una mirada superficial” sobre el drama de las familias que recurren al crédito para llegar a fin de mes.
El presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), monseñor Marcelo Colombo, señaló que la situación preocupa especialmente por el uso de billeteras electrónicas y pidió establecer criterios claros para la contracción de deudas y mecanismos que permitan aliviar la situación de quienes no pueden afrontar sus obligaciones.

“Alguna solución tiene que haber, en cuanto a poner criterios en la contracción de las deudas o buscar la forma de discutir cuánto del monto del sueldo de alguien se puede gastar”, sostuvo Colombo.
El religioso cuestionó además una mirada indiferente frente al problema: “Lo que no se puede es tener una mirada superficial, ni menos decir: ‘No nos interesa o que se arreglen’”. También diferenció entre las deudas con condiciones abusivas y aquellas que se acumulan progresivamente hasta dejar a las familias en una situación cada vez más desventajosa.
Casi 6 millones de personas en situación irregular
El último informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), elaborado con datos del Banco Central de la República Argentina (BCRA) y la Central de Deudores (CENDEU), reveló que la mora bancaria familiar alcanzó el 12,8% en junio de 2026, mientras que en las billeteras virtuales llegó al 30,1%, por encima del máximo registrado durante la pandemia.
En total, 5,91 millones de personas se encuentran en situación irregular, sobre un universo de 20,96 millones de deudores.
Además, según datos del BCRA citados por CEPA, en abril de 2026 los servicios de deuda de las familias representaron el 24,1% de la masa salarial, mientras que los préstamos personales y las tarjetas de crédito concentraban el 73% del saldo irregular de los hogares.
Frente a este escenario, la Iglesia volvió a reclamar que el endeudamiento de las familias sea abordado como un problema social que requiere medidas concretas y no indiferencia.




