Mientras Monteros marchaba con antorchas, el Ing. La Corona se quedó sin gas.

Ingenio La Corona: Naturgy cortó el suministro de gas por deuda y el conflicto

Redacción de la Pluma Viral.

La postal del sábado en Tucumán resulta difícil de digerir: mientras, Gonzalo Monteros, encabezaba una marcha de antorchas en defensa de los ingenios y reclamaba por la situación del sector azucarero, el Ingenio La Corona, en Concepción, sufría el corte del suministro de gas por parte de Naturgy.

La contradicción es brutal.

Por un lado, discursos, antorchas y consignas en defensa de la industria tucumana. Por el otro, una fábrica en plena zafra que quedó sin gas natural por deudas e incumplimientos contractuales atribuidos a Bioenergía La Corona. Naturgy informó que había intimado reiteradamente a la empresa por restricciones de consumo y que también existían incumplimientos de pago correspondientes al período 6/26.

La situación llegó al límite. El corte provocó la reacción de los trabajadores y hasta requirió intervención policial. La planta pudo continuar funcionando utilizando bagazo para evitar que la molienda se detuviera.

¿Dónde estaba Jaldo?

¿Dónde está el gobernador Osvaldo Jaldo cuando una industria tucumana queda al borde de paralizar su actividad por un problema que venía siendo advertido desde hace semanas?

Porque Naturgy sostiene que durante mayo, junio y julio comunicó reiteradamente las restricciones de consumo y que ya había intimado a la empresa. Incluso, los días 10 y 11 de julio se habría intentado concretar el corte, pero la medida no pudo ejecutarse por la oposición de personal del ingenio. Posteriormente, Naturgy acudió a la Justicia.

Entonces, la pregunta ya no es solamente cuánto debe La Corona.

La pregunta es por qué las gestiones para evitar llegar a esta situación no dieron resultado antes de que apareciera la camioneta de la distribuidora frente al ingenio.

El ministro juega al fútbol y el ingenio pelea por el gas

La escena política también genera indignación.

Mientras la industria azucarera enfrenta un problema concreto, el ministro del Interior Darío Monteros aparece vinculado a una jornada deportiva en el complejo de UTA de San Andrés, según la información aportada para esta nota.

No se trata de cuestionar que un funcionario tenga tiempo para practicar deporte. El problema aparece cuando la agenda recreativa parece convivir con una provincia donde un ingenio queda sin un servicio esencial en plena zafra.

La política no puede limitarse a sacarse fotos con antorchas.

Gobernar también significa anticiparse a los problemas, gestionar, negociar y evitar que las fábricas tucumanas lleguen al borde del abismo.

El doble discurso del gas

La contradicción se vuelve todavía más fuerte cuando se recuerda que el Bloque Independencia, espacio político alineado con Jaldo, fue cuestionado recientemente por acompañar en Diputados una iniciativa vinculada a la reducción de subsidios al gas en zonas frías. El propio Pablo Yedlin acusó al bloque de haber votado a pedido de Jaldo a favor de reducir esos subsidios.

https://laplumaviral.com/jaldo-y-saenz-le-dieron-el-quorum-a-milei-para-cortar-los-subsidios-al-gas-en-zonas-frias/

El debate sobre las tarifas energéticas no es menor para Tucumán.

Porque mientras desde la política se habla de defender la producción, los costos energéticos pueden convertirse en una bomba de tiempo para las industrias.

Menos antorchas, más gestión

¿De qué sirve marchar con antorchas en defensa de los ingenios si después una fábrica termina con el gas cortado por una deuda y por incumplimientos que, según la distribuidora, fueron advertidos reiteradamente?

MAXIMA TENSION. Los trabajadores del ingenio La Corona salieron a la calle a protestar por el corte en el suministro de gas y retuvieron un móvil de la empresa Naturgy.

La política necesita menos puesta en escena y más resultados.

Los trabajadores necesitan saber si van a tener trabajo.

Los ingenios necesitan saber si podrán producir.

Y los tucumanos necesitan saber quién está gobernando cuando los problemas realmente aparecen.

Porque una marcha puede durar unas horas.

Pero una fábrica sin gas puede poner en riesgo una zafra entera.

Y mientras algunos levantan antorchas para las cámaras, en Concepción los trabajadores tuvieron que salir a la calle para defender que la fábrica siguiera funcionando.