Ruta 9 y el camino al Aeropuerto de Tucumán se privatizan.

No se mejorarán las rutas nacionales que pasan por Tucumán y se cobrará peaje.

Por decisión del gobierno nacional, la Ruta Nacional 9 y la RN A-016, que conecta con el Aeropuerto Internacional Teniente Benjamín Matienzo, pasarán a manos privadas por un plazo máximo de 30 años. La concesión incluye el cobro de peajes y tareas de mantenimiento, reparación y puesta en valor, pero no contempla grandes obras de infraestructura para Tucumán, como la finalización de la autovía hacia Termas de Río Hondo.

El Gobierno nacional adjudicó la Etapa III de la Red Federal de Concesiones, que comprende más de 3.900 kilómetros de rutas nacionales distribuidos en ocho corredores estratégicos. Según anunció el ministro de Economía, Luis Caputo, el sistema funcionará con inversión completamente privada y sin subsidios estatales.

En Tucumán, el denominado Tramo Noroeste comprende la Ruta Nacional 9 desde el empalme con la RN 64, en el límite con Santiago del Estero, hasta el límite provincial con Salta. También abarca la totalidad de la RN A-016, utilizada para ingresar al aeropuerto Benjamín Matienzo.

El corredor completo tiene aproximadamente 596 kilómetros e incluye las rutas nacionales 9, 34, 66, 1V66 y A-016, atravesando territorios de Tucumán, Santiago del Estero, Salta y Jujuy.

La concesión fue adjudicada a Autovía Construcciones y Servicios (ACS), empresa controlada por el grupo Cartellone y asociada con Vapeu y Guigivan. La oferta presentada establece una tarifa de referencia de $2.764,85, impuestos incluidos, aunque su aplicación dependerá del cumplimiento de las obras iniciales exigidas.

La empresa no podrá comenzar a cobrar la tarifa plena hasta que Vialidad Nacional certifique la finalización de los trabajos de puesta en valor en cada sección del corredor.

Las obligaciones previstas incluyen bacheo superficial y profundo, fresado, sellado de fisuras, rehabilitación de pavimentos flexibles, reparación de banquinas, reposición de señalización horizontal, mantenimiento del alumbrado público y de los semáforos, reinstalación de sensores de tránsito y control del peso de los vehículos.

Sin embargo, el pliego no contempla la construcción de nuevas autovías, ampliaciones importantes de calzada ni terceras trochas. Tampoco aparece incluida la terminación de la autovía entre Tucumán y Termas de Río Hondo, una obra largamente reclamada por su importancia para la seguridad vial y la conexión con Santiago del Estero.

De esta manera, el esquema se concentra principalmente en conservar y recuperar la infraestructura existente, sin incorporar proyectos de gran magnitud que aumenten sustancialmente la capacidad de circulación.

En territorio tucumano se mantendrán las estaciones de peaje de La Florida, ubicada en el kilómetro 1225 de la Ruta 9, y Molle Yaco, en el kilómetro 1357, en la zona de Trancas. Sus ubicaciones no serán modificadas.

Desde Tapia hacia el límite con Salta, Molle Yaco continuará siendo el único peaje instalado dentro de Tucumán. En otros sectores del corredor, principalmente en Salta y Jujuy, podrán incorporarse nuevas estaciones automáticas o sistemas de cobro sin barreras, conocidos como Free Flow.

El proyecto también establece la integración con TelePASE. Los automovilistas que atraviesen estaciones consecutivas dentro de un período inferior a tres horas podrían acceder al beneficio de abonar una sola tarifa, de acuerdo con las condiciones que se instrumenten.

Además, deberá funcionar una estación de pesaje en el kilómetro 1357 y se instalarán puestos de conteo vehicular en los kilómetros 1284, 1295, 1302 y 1351 de la Ruta Nacional 9.

Caputo afirmó que, con esta adjudicación, el Gobierno completó más de 9.000 kilómetros de rutas nacionales concesionadas en 16 tramos estratégicos, por los que circula cerca del 80% del tránsito del país. Según el cronograma oficial, los trabajos comenzarían hacia fines de septiembre de 2026.

Los otros corredores adjudicados alcanzan rutas de Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos, Santiago del Estero, Salta, Jujuy, Corrientes, Chaco, Misiones y Mendoza.

El modelo elimina los aportes del Tesoro y deja el financiamiento de la operación, el mantenimiento y las reparaciones en manos de las empresas, que recuperarán su inversión mediante el cobro de peajes.

La decisión recibió cuestionamientos porque los usuarios deberán pagar durante décadas por un servicio concentrado esencialmente en tapar baches, mantener banquinas, cortar el pasto, conservar la señalización y reparar la calzada, sin que se hayan incorporado las grandes obras que Tucumán necesita.

El periodista Diego Cabot advirtió que el esquema transfiere al sector privado la operación y el mantenimiento de los corredores, pero no exige inversiones de infraestructura comparables con la construcción de autovías o la ampliación de carriles.

La tarifa fue la principal variable utilizada para definir a los ganadores de las licitaciones: obtuvo cada corredor la empresa o grupo que ofreció cobrar el menor monto por cada 100 kilómetros recorridos por un automóvil.

Así, la Ruta 9 y el acceso al aeropuerto de Tucumán quedarán bajo control privado por hasta 30 años. Los concesionarios asumirán la conservación y explotación del corredor, mientras los usuarios financiarán el sistema mediante peajes, pero sin garantías de que durante ese período se ejecuten las grandes obras viales pendientes en la provincia.