Casta política: el arte de armar tribunales a medida.

El Secreto de sus ojos…bajo la atenta y celosa mirada del presidente de la Corte Suprema de Justicia de Tucumán, Daniel Leiva, parece dirigir los movimientos de Osvaldo Jaldo

Hay postales que valen más que mil editoriales. Y la que nos regala el poder político en el Jardín de la República es, por decirlo suavemente, una radiografía obscena de cómo funciona la República en los papeles, mientras en la realidad se reparte el botín.

El gobernador, Osvaldo Jaldo, encabezó esta tarde una reunión de trabajo con el ministro de Justicia de la Nación, Juan Bautista Mahiques en un hotel de la zona del parque 9 de Julio. Del encuentro también formó parte del vicegobernador, Miguel Acevedo, el Presidente Subrogante de la Honorable Legislatura de Tucumán: Sergio Mansilla; el Ministro de Gobierno y Justicia, Regino Amado; las senadoras Sandra Mendoza, y Beatriz Ávila; los diputados nacionales Elia Fernández, Gladys Medina, Javier Noguera, Federico Pelli, Soledad Molinuevo, y Gerardo Huessen; la intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla; el Presidente de la Cámara Federal de Apelaciones, Fernando Poviña; el Presidente de la Corte Suprema de Justicia de Tucumán, Daniel Leiva; los vocales de la Corte Suprema de Justicia de Tucumán, Claudia Sbdar, Eleonora Rodríguez Campos y Daniel Posse; el Ministro Público Fiscal, Edmundo Jiménez; el Ministro Pupilar y de la Defensa, Washington Navarro Dávila y los flamantes jueces de Cámara del Tribunal Oral Federal de Tucumán, Pablo Roberto Toledo y Ángel Roger Luna Roldán.

De un lado, el gobernador Osvaldo Jaldo encabeza una cumbre digna de la vieja política feudal, rodeado por todo el aparato: vicegobernador, ministros, legisladores, intendentes. Del otro, el ministro de Justicia de la Nación, Juan Bautista Mahiques. Y, como invitados a una fiesta ajena que debieran repudiar por decoro institucional, los jueces de la Corte provincial, Ministros Públicos Provinciales, miembros de las cámaras federales y magistrados recién nombrados. Todos juntos, sonrientes, comiendo del mismo plato.

En Tucumán no podemos olvidar aquel 1 de marzo de 2025 en que Osvaldo Jaldo celebro la tortura en Tucumán, discurso que quedo grabado, evidencia material y momento exacto del quebrantamiento de la división de poderes y la suma del poder público. Se accede mediante el siguiente enlace: https://drive.google.com/file/d/1tR-V_UNj9zfbJutvxwDb0g4KehMGSqrJ/view?usp=drive_link

La república de los amigos que se evidencia cuando uno escucha los comunicados oficiales y parece poesía institucional: «agenda conjunta», «fortalecer las instituciones», «soluciones concretas». Pero hablemos sin anestesia, la complicidad judicial en Argentina, la independencia de la Justicia no se pierde por un golpe militar, se erosiona todos los días en las sobremesas, en los armados de listas y en las fotos de familia entre políticos y magistrados.

Así se reparte la Justicia en Tucumán. Leiva –el nuevo Patrón-, sumando joyas. Imagen representativa en IA.

¿Qué hace el presidente de la Corte Suprema de Justicia de Tucumán, Daniel Leiva, sentado en una reunión política operada por el Poder Ejecutivo provincial para hablar de «vacantes» y «agendas judiciales»? ¿Desde cuándo el Poder Judicial es un casillero más que se negocia al calor de un acuerdo de cúpulas entre la Rosada y la gobernación?

Se llenan la boca hablando de celeridad y del Tribunal Federal Electoral, como si repartir cargos vacantes fuera un favor que los políticos le conceden a la ciudadanía. La verdad es otra: necesitan jueces adictos, o al menos permeables, que controlen las urnas y duerman las causas incómodas cuando el termómetro social sube la fiebre.

«Un Estado presente no es aquel donde el Gobernador y sus ministros lotean los tribunales como si fueran un botín de guerra, sino aquel donde un juez puede investigar al poder de turno sin temblar.»

Negociaciones políticas y judiciales actuales: Al analizar el escenario político, se refiere a las tratativas del oficialismo con los gobernadores provinciales mediante el ofrecimiento de pliegos para la designación de jueces federales con competencia electoral a cambio de apoyo legislativo, describiéndolo como parte de la clásica negociación de la política institucional [minuto 24:06]. https://youtu.be/8brUfYC-OIw

La maquinaria del traje a medida. Aquí no hay sorpresa, hay método. Tucumán arrastra un récord vergonzoso de vacantes federales –en cuyo proceso de seleccion nada tiene que hacer u opinar Osvaldo Jaldo-, y en lugar de transparentar los concursos mediante meritocracia pura y dura —sin interferencias partidarias—, el sistema opta por él toma y daca, caso de las vacantes del Juzgado Federal N°1 (Electoral): Terna elevada al Poder Ejecutivo e integrada por Carlos Ezequiel Oneto, Carlos Eduardo Saltor y Solana Esther Casella. Te firmo los traslados, te pongo los jueces federales y nos sacamos la foto institucional para fingir normalidad democrática.

En el video se al condenado por pedofilia Rodolfo tercero Burgos en un momento de esparcimiento y quien participa -junto a otros abogados- seria Solana Casella quien es mencionada en el video.
Mientras tanto, en la calle, la gente común camina desprotegida por pasillos judiciales colapsados donde los expedientes cajoneados se acumulan como polvo. Pero claro, para las urgencias de los ciudadanos comunes no hay cumbres en hoteles caros, ni despliegue de ministros nacionales, ni banquetes con legisladores oficialistas y opositores de oferta.

El tablero de los jueces invisibles: piezas móviles y favores cruzados en el ajedrez institucional tucumano. La justicia en jaque (Imagen ilustrativa de IA).

La justicia independiente en Tucumán sigue siendo una entelequia, una mala broma que se cuenta en los pasillos de Tribunales. Jueces que aplauden al poder político, ministros nacionales que hacen turismo judicial para garantizar lealtades y un pacto de impunidad disfrazado de «gestión institucional».

Así nos va. Con la fachada pintada de institucionalidad y, por dentro, todo roto.