ATE tomó la sede de la obra social de las Fuerzas Armadas.

La protesta apunta a la reestructuración de la obra social.

El gremio estatal, liderado por Rodolfo Aguiar, ocupó este jueves el edificio en Buenos Aires en rechazo a la reestructuración que el Gobierno nacional dispuso mediante el DNU 88/2026.

La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) escaló este jueves su conflicto con el Gobierno nacional al ocupar la sede porteña de la ex Obra Social de las Fuerzas Armadas, hoy rebautizada OSFA, en un nuevo capítulo de la disputa por la reestructuración del organismo.

Un decreto que reconfiguró la entidad

La medida de fuerza, encabezada por el secretario general Rodolfo Aguiar, se dio como respuesta a la disolución del histórico Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (IOSFA), que el Ejecutivo nacional resolvió mediante el DNU 88/2026 para dar paso a la nueva OSFA.

Alerta por el empleo y los servicios

Desde el gremio estatal advirtieron que el proceso de reestructuración amenaza cerca de 600 puestos de trabajo en la entidad. Según denunciaron, unos 400 trabajadores contratados podrían quedar sin renovación hacia fin de septiembre, mientras que los empleados de planta permanente pasarían a un régimen de disponibilidad, antesala habitual de futuros despidos en el sector público.

La protesta también apunta a la infraestructura de la obra social: ATE sostiene que la reforma pone en peligro la continuidad se 13 unidades entre hoteles, recreos y residencias, además de recreos y farmacias propias que hoy prestan servicio a los afiliados. Por ahora, el Gobierno no emitió una respuesta oficial ante el reclamo gremial.