Ricardo Ascárate, interventor del ERSEPT, presentó su renuncia.

El titular del Ente Regulador de Servicios Públicos de Tucumán puso su cargo a disposición en medio de una creciente disputa institucional con la subinterventora del organismo.

El Ente Regulador de Servicios Públicos de Tucumán (ERSEPT) atraviesa horas de máxima tensión institucional. Fuentes internas del organismo confirmaron que su titular, el ingeniero José Ricardo Ascárate, presentó formalmente la renuncia a su cargo. La determinación se dio a conocer en las últimas horas tras semanas de desgaste en la conducción del ente provincial. En consecuencia, la noticia generó un fuerte impacto en los pasillos de la administración pública tucumana.

La renuncia del interventor tras una interna feroz
El Ente Regulador de Servicios Públicos de Tucumán (ERSEPT) atraviesa una crisis institucional sin precedentes. Fuentes internas del organismo confirmaron que el interventor José Ricardo Ascárate presentó su renuncia formal ante el Poder Ejecutivo provincial. La decisión del funcionario se produjo como consecuencia del estallido de un conflicto de poder con la subinterventora administrativa y financiera, Ingrid Lausberg. Por este motivo, la resolución del conflicto y el futuro del ente regulador quedaron bajo la decisión directa del gobernador Osvaldo Jaldo.

La guerra de expedientes e intimaciones cruzadas
El choque entre las autoridades designadas por el Ejecutivo se venía tramitando mediante cartas documento y dictámenes contrapuestos. La disputa estalló formalmente cuando Lausberg frenó un pedido de informe sobre 13 agentes administrativos, acusó a Ascárate de «hostigamiento» hacia el personal de Recursos Humanos y amenazó con recurrir a la Justicia Penal. En respuesta, Ascárate rechazó la pretensión de la subinterventora de ejercer un control previo sobre los expedientes y advirtió que la paralización de trámites por parte de su área estaba provocando un severo desorden institucional.

Trabajadores pertenecientes al gremio ATERET protestan por la falta de renovación de contratos y denuncian que no tienen vehículos para controlar a empresas como EDET. Mientras tanto, el ente está paralizado por la disputa entre el interventor Ricardo Ascárate y la subintervención en pleno tarifazo.

Paro sindical, «ñoquis vip» y denuncias por falta de insumos
En paralelo al quiebre de la cúpula, la sede de calle Córdoba al 500 permanece paralizada por un paro convocado por el gremio ATERET. Los trabajadores protestan contra el cese de contratos del personal operativo mientras denuncian el nombramiento de «ñoquis vip» promovidos por la conducción. Asimismo, el referente sindical Fabián Frías advirtió que el organismo carece de herramientas básicas para auditar a EDET y a la SAT en medio del malestar social por el tarifazo eléctrico. De hecho, expusieron que el ERSEPT posee solo una camioneta en condiciones y que la propia distribuidora privatizada presta vehículos a la entidad para ejecutar los controles.

La decisión final en manos del Gobernador
Tras la formalización del pedido de salida, la continuidad del esquema de conducción depende exclusivamente del Poder Ejecutivo. Por lo tanto, en las próximas horas se espera una definición por parte del gobernador Osvaldo Jaldo. El mandatario tucumano deberá evaluar si acepta la dimisión del funcionario o si convoca a las partes para destrabar el conflicto en una repartición clave para el control de los servicios de energía y agua en la provincia.