Mientras la disputa política gira en torno a quién conserva el poder en Tafí Viejo, los vecinos aseguran que la realidad de muchos barrios está muy lejos de los discursos oficiales. En Lomas de Tafí, sobre avenida Francisco de Aguirre, el reclamo es contundente: denuncian vivir rodeados de líquidos cloacales, barro y un estado de abandono que, afirman, lleva demasiado tiempo sin respuestas.

Las imágenes muestran una calzada cubierta por agua estancada, barro y restos vegetales, una situación que, según los habitantes del lugar, dificulta el tránsito y genera preocupación por las condiciones sanitarias. Los vecinos sostienen que conviven diariamente con olores nauseabundos y el riesgo que implica la presencia de efluentes frente a sus viviendas.

«Estamos cansados de vivir así», expresan quienes aseguran haber realizado reiterados reclamos sin obtener soluciones concretas. Según manifiestan, mientras las necesidades básicas continúan sin resolverse, la gestión municipal prioriza actividades de fuerte exposición pública antes que responder a problemas que afectan la calidad de vida de cientos de familias.
Las críticas también apuntan a la continuidad política de la conducción municipal.
Para los vecinos, la discusión sobre quién ocupa los cargos pierde sentido cuando persisten inconvenientes estructurales como calles deterioradas, desbordes cloacales y falta de mantenimiento en distintos sectores de la ciudad.
Los habitantes de Lomas de Tafí reclaman una intervención urgente para sanear la zona y garantizar condiciones dignas. Señalan que no buscan promesas ni anuncios, sino obras concretas que permitan terminar con una situación que describen como insostenible.
El malestar crece porque, sostienen, mientras continúan las disputas políticas y los actos públicos, ellos siguen conviviendo con barro, aguas servidas y el abandono, una realidad que consideran incompatible con una gestión que afirma priorizar el bienestar de los vecinos.




