Colegios privados en crisis: suba de morosidad y pérdida de estudiantes.

El Arzobispado confirmó que la morosidad en las cuotas se mantiene alta. Estiman que la pérdida de matrícula ya ronda el 7% este año.

Las instituciones educativas de gestión privada en la provincia de Tucumán afrontan un escenario financiero sumamente complejo durante este ciclo lectivo.

El delegado episcopal de Educación en el Arzobispado local, Daniel Nacusse, detalló las profundas dificultades que padecen los establecimientos parroquiales para costear sus gastos diarios de funcionamiento.

La combinación de la pérdida del poder adquisitivo y el incremento constante de los costos fijos golpea de manera directa a las administraciones escolares de la región. Ante esta coyuntura, las autoridades eclesiásticas intentan contener la situación social mediante acuerdos particulares con los tutores para evitar un impacto mayor en las comunidades.

Morosidad estancada en las cuotas y los índices de aumento

El nivel de endeudamiento familiar dentro de los colegios confesionales registra cifras preocupantes que encienden las alarmas de los equipos contables este mes. Las estadísticas oficiales de mayo revelan que la falta de pago regular en los aranceles mensuales se mantiene firme en un 30%.

Esta problemática afecta principalmente a los hogares que dependen de salarios de la administración pública o de actividades comerciales independientes.

Respecto al valor del servicio, las cámaras del sector aclararon que no dispusieron subas masivas recientes. Sin embargo, la normativa vigente habilita a cada institución a readecuar los precios de forma autónoma según la evolución inflacionaria general.

Éxodo de alumnos tucumanos hacia la escuela pública

La consecuencia más visible de las dificultades económicas familiares se traduce en una reducción histórica en los registros de inscripción de los establecimientos. Los primeros relevamientos del sector educativo muestran una caída de la matrícula estudiantil que oscila entre el cinco y el siete por ciento.

Este porcentaje representa a cientos de estudiantes que abandonaron las aulas privadas para ingresar al sistema de educación pública provincial.