
Cinco médicos del Centro de Salud fueron imputados por la muerte de Francisco Molina, un hombre de 57 años que falleció en febrero de 2025 luego de haber sido dado de alta pese a presentar un cuadro que requería cirugía de urgencia.
La investigación judicial sostiene que los profesionales habrían actuado con negligencia al no intervenir quirúrgicamente al paciente, quien murió pocos días después tras sufrir complicaciones severas derivadas de una hernia abdominal estrangulada.
El cuadro se agravó y nunca fue operado
Todo comenzó el 7 de febrero del año pasado, cuando Molina acudió al Hospital Avellaneda por fuertes dolores abdominales. Allí se detectó una hernia supraumbilical y, según la denuncia, se indicó la necesidad de una cirugía.
Días después, el hombre regresó al hospital con un cuadro agravado: náuseas, sudoración intensa y un dolor mucho más severo. Una tomografía confirmó que necesitaba una intervención quirúrgica de emergencia, por lo que fue derivado de urgencia al Centro de Salud.
“Fuimos en una ambulancia con la sirena prendida”, recordó Andrés Molina, hijo de la víctima.
La denuncia: “Lo dejaron sentado muriéndose de dolor”
Según la acusación, al llegar al Centro de Salud no fue derivado al quirófano. La médica Agustina Suárez habría realizado una maniobra de reducción manual, mientras que el jefe de guardia, Adrián Orlando Rojas, indicó únicamente medicación para aliviar los síntomas.
Horas después, otra profesional dejó asentado que el paciente presentaba una mejora parcial y le otorgó el alta médica, pese a que el diagnóstico previo indicaba cirugía urgente.
“Nunca imaginamos que lo tenían sentado en una silla, con suero, muriéndose de dolor”, afirmó su hijo.
Al regresar a su domicilio, el estado de Molina volvió a empeorar. Fue trasladado nuevamente al Hospital Avellaneda, donde sufrió dos paros cardiorrespiratorios y finalmente murió.
Cinco médicos imputados y una causa por encubrimiento
La investigación encabezada por el fiscal Pedro Gallo derivó en la imputación de cinco profesionales: Adrián Orlando Rojas, Agustina de Lourdes Suárez, Julieta Mena, Martín Isaías Brito y Jorge Gustavo Salomón.
Todos fueron acusados de homicidio culposo por mala praxis médica, delito que contempla penas de hasta cinco años de prisión.
Además, la causa incorporó una nueva línea investigativa por presunto encubrimiento, luego de que desapareciera el formulario de derivación emitido por el Hospital Avellaneda, documento que señalaba la necesidad de una cirugía urgente.
“No queremos plata, queremos que no vuelva a pasar”
La familia de Molina aseguró que el objetivo de la denuncia no es económico, sino evitar que situaciones similares vuelvan a repetirse.
“No queremos plata. Lo único que queremos ya no va a volver, que es mi papá. Pero hicimos esta demanda para que no le pase a nadie más”, expresó Andrés Molina.
El caso generó fuerte impacto en el ámbito judicial y sanitario, ya que en Tucumán prácticamente no existen antecedentes recientes de juicios orales por mala praxis médica.



