Tucumán enfrenta el frío con falta de gas.

(imagen ilustrativa)

Tucumán atraviesa una alerta amarilla por las bajas temperaturas. Mientras miles de familias intentan calefaccionar sus hogares en medio de una ola de frío intenso, resurgen las críticas por las decisiones políticas que impactan directamente en el costo y el acceso al servicio de gas.

Diversos sectores recuerdan que el miércoles 20 de mayo de 2026, diputados alineados con el gobernador Osvaldo Jaldo dieron quórum en la Cámara de Diputados de la Nación durante una sesión en la que, según cuestionan distintos referentes y opositores, se avanzó con medidas que afectaron el esquema de subsidios al gas.

Para muchos tucumanos, esas decisiones hoy tienen consecuencias concretas en el bolsillo de quienes deben afrontar las facturas en plena temporada invernal.

A este escenario se sumaron las declaraciones atribuidas al vocero presidencial, quien sostuvo que quienes no puedan afrontar el costo del gas «se van a tener que abrigar». La frase provocó un fuerte rechazo por parte de distintos sectores sociales, que consideran que desconoce la realidad de miles de familias que atraviesan dificultades para afrontar el costo de los servicios esenciales.

Pero el impacto ya no alcanza únicamente a los hogares. La restricción en el suministro de gas natural comenzó a golpear de lleno a la actividad industrial tucumana.

Varias empresas debieron suspender totalmente sus operaciones, mientras que otras continúan trabajando con fuertes reducciones en el suministro, afectando la producción, poniendo en riesgo puestos de trabajo y generando incertidumbre en uno de los sectores que sostiene la economía provincial.

La preocupación crece porque la falta de gas no solo compromete el presente de las industrias, sino también la continuidad de la producción y las inversiones. Empresarios y trabajadores observan con inquietud un escenario donde la escasez de energía amenaza con profundizar la crisis económica.

La provincia vuelve a enfrentar un escenario crítico.

En verano, cientos de familias padecen inundaciones por la falta de obras de infraestructura. En invierno, las bajas temperaturas, el alto costo de la energía y las restricciones en el suministro exponen nuevamente las dificultades que atraviesan los tucumanos.

En medio de la emergencia climática y energética, aumentan los reclamos para que los distintos niveles del Estado implementen medidas que garanticen el abastecimiento de gas, protejan a los sectores más vulnerables y eviten que la crisis termine afectando aún más el empleo, la producción y la calidad de vida de los habitantes de Tucumán.