La provincia de Tucumán experimentará un brusco quiebre meteorológico tras jornadas con temperaturas inusualmente templadas. El meteorólogo Jorge Noriega confirmó el inminente ingreso de una masa de aire frío de origen polar que provocará un desplome térmico generalizado.
El fenómeno impulsará el regreso de intensas heladas en las llanuras y generará condiciones propicias para registrar nevadas en los valles y en los puntos más altos del Cerro San Javier.
La ventana de transición térmica y el desplome previsto para el miércoles
Las planillas del servicio climático anticipan que las primeras jornadas de la semana funcionarán como una transición antes del ingreso definitivo del frente invernal. El lunes registrará una mínima de 5 grados y una máxima de 15, mientras que el martes el termómetro trepará de forma transitoria hasta los 20 grados por la tarde.
El quiebre definitivo se consolidará el miércoles, jornada en la que las temperaturas máximas no superarán los 14 grados y comenzarán a reportarse las primeras precipitaciones sólidas en la zona de alta montaña.
Temperaturas de hasta 8 grados bajo cero en Tafí del Valle y Anfama
El rigor de la ola polar se instalará formalmente entre el jueves y el viernes, convirtiéndose en el período más frío en lo que va del año. En las zonas bajas y la capital, las mínimas perforarán el piso de los 3 grados para ubicarse en apenas 2 grados de temperatura real, con máximas diurnas que oscilarán entre los 7 y 9 grados. En Tafí del Valle y las localidades de altura, las especificaciones técnicas prevén registros extremos de hasta 8 grados bajo cero, congelando las superficies viales periféricas.
La baja en la cota de nieve y las recomendaciones operativas de seguridad
Las tripulaciones de control civil y vial monitorean las previsiones climáticas debido a diferentes variables operativas. La cota de nieve descenderá hasta los 1.500 metros sobre el nivel del mar, abriendo la probabilidad de aguanieve en las villas veraniegas cercanas a la capital. Por otro lado, el área de Anfama y las cumbres circundantes esperan acumulaciones notorias que podrían teñir de blanco el paisaje montañoso desde la madrugada del jueves.
El frente polar posee una envergadura geográfica que se extenderá desde la Patagonia argentina hacia el norte del país, proyectando sus efectos a Uruguay, Paraguay y el sur de Brasil.




