La Pluma Viral
El Gobierno provincial autorizó un subsidio de $43.750.000 a la organización social “Barrios en Comunidad”. La asistencia fue tramitada mediante el Expediente N.º 765/200-O-2026 y quedó formalizada a través del Decreto N.º 1.701/14. Mientras tanto, miles de tucumanos siguen haciendo malabares para llegar a fin de mes.
En Tucumán, aparentemente, la plata está.
La discusión no parece ser cuánto dinero tiene el Estado, sino para quién aparece y con qué facilidad se habilitan determinados desembolsos.
Una nueva muestra surge del Expediente N.º 765/200-O-2026, mediante el cual la organización social “Barrios en Comunidad” solicitó un subsidio al Gobierno de la Provincia. La respuesta oficial fue contundente: el Ejecutivo consideró “procedente” brindar la asistencia económica.
Así, mediante el Decreto N.º 1.701/14, se dispuso que el Ministerio de Gobierno y Justicia emita la correspondiente orden de pago por una suma total de $43.750.000.
Sí: cuarenta y tres millones setecientos cincuenta mil pesos.

La plata aparece cuando hay que asistir a una organización.
Mientras trabajadores, jubilados, docentes, comerciantes y familias tucumanas enfrentan aumentos, pérdida del poder adquisitivo y una economía cada vez más asfixiante, el Estado provincial encuentra recursos para otorgar subsidios millonarios.
La pregunta inevitable es:
¿Cuáles son los criterios para decidir quién recibe estos fondos y quién debe seguir esperando?
Porque cuando una familia reclama ayuda para pagar alimentos, medicamentos o servicios, las respuestas suelen estar llenas de trámites, requisitos y demoras. Pero cuando aparece un expediente para asistir económicamente a una organización, los millones pueden salir de las arcas públicas.

El problema no es solamente el monto. El verdadero interrogante es la transparencia, la justificación del gasto y el destino concreto de los recursos.
$43,7 millones que salen del bolsillo de todos.
Los fondos públicos no pertenecen al Gobierno de turno. Son recursos que provienen de los impuestos y del esfuerzo cotidiano de los tucumanos.
Por eso, cada subsidio millonario debería estar acompañado de información clara: qué se va a financiar, quiénes serán los beneficiarios, cómo se utilizará el dinero y qué mecanismos de control garantizarán que cada peso tenga el destino establecido.
La ciudadanía tiene derecho a saber.
Porque si existen $43.750.000 para asistir a una organización social, también corresponde preguntar qué otras necesidades sociales fueron evaluadas, cuántas organizaciones recibieron fondos similares y bajo qué criterios se distribuyen los recursos públicos.
El Estado siempre encuentra plata para algunos.
En una provincia donde permanentemente se habla de restricciones presupuestarias, déficit, falta de recursos y necesidad de ajustar gastos, resulta difícil no mirar con espíritu crítico este tipo de decisiones.
Para algunas cosas hay ajuste. Para otras, aparecen millones.
Y ahí está el verdadero debate.
No se trata de cuestionar que una organización social pueda recibir asistencia si existe una necesidad real y comprobable. Se trata de exigir que el dinero público sea administrado con absoluta transparencia, equidad y rendición de cuentas.
Porque en Tucumán hay miles de personas que necesitan ayuda y que no tienen contactos, estructuras ni capacidad de gestión para golpear las puertas del poder.
Y mientras tanto, los expedientes siguen avanzando.
$43.750.000 para “Barrios en Comunidad”.
La pregunta que queda flotando es simple y directa:
¿Para los tucumanos también hay plata o solamente para quienes saben llegar al poder?




