Dario Monteros financio el Festival de Las Talitas (video).

Darío Monteros administra recursos públicos: la pregunta es por qué alcanzan para grandes festivales y no para las obras hídricas que reclama la población.

Nota Exclusivo de La Pluma Viral.

Mientras el Gobierno provincial advierte sobre un escenario de menor recaudación y restricciones financieras, en Las Talitas aparece una pregunta que merece una respuesta concreta:

¿De dónde salen los recursos para financiar los grandes festejos municipales?

Durante las celebraciones por los 34 años de la municipalización de Las Talitas, la intendenta Marta Najar habría señalado que el dinero destinado a la fiesta no provenía del municipio, sino que había sido aportado por el ministro del Interior, Darío Monteros.

El dato cobra especial relevancia porque el festejo incluyó la presentación de Banda XXI, además de escenario, sonido, seguridad, logística, hospedaje y transporte, entre otros costos asociados a un espectáculo de estas características. La realización de la fiesta con entrada libre y gratuita había sido anunciada previamente por el legislador Carlos Najar.

La propia información oficial confirma que Las Talitas celebró su aniversario con un importante despliegue institucional, que incluyó la presencia de autoridades, fuerzas de seguridad y actividades masivas.

La pregunta que nadie responde

Si los recursos fueron aportados desde el Ministerio del Interior, la cuestión central pasa a ser cuánto dinero público se destinó al espectáculo, bajo qué concepto administrativo y de qué partida salieron esos fondos.

Porque mientras para una fiesta aparecen recursos para contratar artistas, montar escenarios, garantizar sonido, seguridad, transporte y alojamiento, Tucumán sigue teniendo localidades y barrios que reclaman obras estructurales para enfrentar las inundaciones.

El contraste resulta difícil de ignorar.

Cuando llega la fiesta, aparecen los recursos. Cuando llega el agua, aparecen las excusas.

El problema no es que los vecinos tengan derecho a festejar. El problema es establecer **qué prioridades se fijan con los recursos públicos cuando las propias autoridades reconocen restricciones financieras**.

El ministro de Economía, Daniel Abad, integra junto a Monteros el gabinete provincial y participa de las decisiones vinculadas al escenario económico y presupuestario de la Provincia.

Si la recaudación cae y las cuentas públicas están ajustadas, ¿Cuánto dinero se puede destinar a espectáculos mientras siguen pendientes obras hídricas fundamentales?

¿Pan y Circo?

El concepto de “pan y circo” vuelve a aparecer como una descripción crítica de una política pública que privilegia grandes eventos y celebraciones mientras las obras estructurales quedan relegadas.

No alcanza con inaugurar maquinaria o anunciar pavimento. Las Talitas, Lamadrid y otras localidades tucumanas necesitan infraestructura capaz de prevenir inundaciones y proteger a los vecinos cuando llegan las lluvias, y el Fenómeno El Niño está a la vuelta de la esquina.

De hecho, durante el aniversario de Las Talitas, el propio legislador Carlos Najar destacó la realización de obras destinadas a resolver situaciones vinculadas a las precipitaciones; mientras tanto los talitense aguarda las promesas de la mega obra del dique La Aguadita.

Por eso, la discusión no debería quedar atrapada en si hubo fiesta o no.

La discusión es cuánto costó, quién la pagó, de qué partida salió el dinero y por qué esos recursos están disponibles para un espectáculo, pero parecen mucho más difíciles de conseguir cuando se trata de infraestructura hídrica.

Porque en Tucumán, mientras algunos cuentan con escenarios, artistas y grandes festejos, muchos vecinos todavía cuentan las veces que el agua entra a sus casas.

La fiesta puede durar una noche. Una inundación puede destruir años de trabajo.

¿PRIORIDAD PARA LOS FESTIVALES O PRIORIDAD PARA EVITAR QUE LOS TUCUMANOS SE SIGAN INUNDANDO?