Solange “Sol” Abraham hizo historia y se convirtió en la gran ganadora de Gran Hermano: Generación Dorada. La tucumana se impuso en la gran final y desató la celebración de sus seguidores.
La noche más esperada terminó con una alegría tucumana. Sol Abraham se consagró ganadora de Gran Hermano: Generación Dorada, después de meses de convivencia, estrategias, desafíos y una intensa competencia dentro de la casa.
La tucumana llegó al mano a mano final con Yisela “Yipio” Pintos y logró quedarse con el primer lugar tras la votación del público.
Con la emoción a flor de piel, Sol recibió el anuncio de Santiago del Moro y festejó una consagración que rápidamente comenzó a celebrarse también en Tucumán.
La tucumana cumplió el sueño y se llevó la gloria en una noche inolvidable para los fanáticos del reality.




