PISA: duro retroceso educativo en Argentina.

El país cayó en Matemática, Lectura y Ciencias y quedó octavo en América Latina. Más de 7 de cada 10 estudiantes no alcanzaron el nivel básico en Matemática.

Argentina obtuvo sus peores resultados en las pruebas PISA desde 2006, según el informe oficial de la evaluación internacional que mide los conocimientos y habilidades de estudiantes de 15 años.

Argentina sacó sus peores resultados en PISA desde 2006.

El retroceso alcanzó a las tres áreas evaluadas. Argentina obtuvo un promedio de 393 puntos en Ciencias, 13 menos que en 2022; 389 en Lectura, con una caída de 12 puntos; y 367 en Matemática, 11 puntos por debajo de la edición anterior.

Con estos resultados, el país quedó en el puesto 71 en Ciencias, 62 en Lectura y 75 en Matemática, sobre un total de 91 sistemas educativos participantes. En América Latina, Argentina se ubicó en el octavo lugar en las tres disciplinas.

Matemática, el principal punto crítico

Uno de los datos más preocupantes aparece en Matemática: el 76% de los estudiantes argentinos de 15 años no alcanzó el nivel básico de competencia.

La situación también es crítica en las otras áreas. El 60% quedó por debajo del nivel mínimo en Lectura, mientras que el 59% no alcanzó el umbral básico en Ciencias.

Además, casi la mitad de los estudiantes evaluados, exactamente el 48,8%, presentó un desempeño insuficiente de manera simultánea en Matemática, Lectura y Ciencias.

La cifra contrasta con el promedio registrado entre los países de la OCDE, donde el porcentaje de estudiantes con bajo desempeño simultáneo fue del 19,7%.

Celulares y disciplina: otra señal de alerta

Los cuestionarios complementarios de PISA también permitieron conocer algunos factores vinculados con el clima escolar y las condiciones de aprendizaje.

El 55% de los estudiantes argentinos señaló que sus compañeros se distraen con teléfonos celulares u otros dispositivos durante las clases. A su vez, apenas el 37% concurre a establecimientos donde existe una prohibición estricta del uso de teléfonos móviles.

La inteligencia artificial también comenzó a formar parte de las rutinas de estudio. El 52% de los alumnos afirmó utilizar chatbots semanalmente para estudiar, mientras que el 41% dijo recurrir a estas herramientas para elaborar resúmenes.

A esto se suman dificultades relacionadas con la convivencia y la asistencia. Según las respuestas relevadas, el 58% experimentó interrupciones de las clases por problemas de desorden, mientras que el 66% registró situaciones vinculadas con llegadas tarde.

Los docentes, uno de los aspectos mejor valorados

En medio de los resultados negativos, la evaluación dejó también un dato positivo sobre el vínculo entre estudiantes y profesores.

El 78% de los adolescentes argentinos consideró que sus docentes muestran interés por su proceso de aprendizaje, un porcentaje que supera los parámetros internacionales.

Los resultados vuelven a poner bajo la lupa los desafíos que enfrenta la educación secundaria argentina: bajos niveles de aprendizaje, dificultades en Matemática y Lectura, problemas de disciplina y asistencia y un escenario educativo atravesado cada vez más por los teléfonos celulares y la inteligencia artificial.