
La comunidad educativa de la Escuela de Villa Padre Monti atraviesa una situación límite por la ausencia de directivos y maestros. Los padres denuncian un abandono sistemático que se repite al inicio de cada ciclo lectivo.
La interrupción del ciclo lectivo y la falta de respuestas oficiales volvieron a encender las alarmas en el departamento de Burruyacú. En la Escuela de Villa Padre Monti, un grupo de alumnos acumula más de dos semanas sin asistir a las aulas debido a la falta de personal directivo y docente para sostener la actividad escolar cotidiana.
Lejos de tratarse de una falla logística puntual, la comunidad educativa advierte que el problema responde a una mecánica de desidia institucional que se reitera cada año. La falta de designaciones a tiempo y la demora en la cobertura de cargos docentes terminan paralizando la actividad pedagógica, dejando a los niños en una situación de evidente vulnerabilidad educativa.
El malestar entre los padres y tutores escaló con el paso de los días ante la ausencia de un plan de contingencia por parte de las autoridades locales o del área de supervisión. «Todos los años pasa lo mismo. La verdad que es una lástima y una pena, porque los niños no aprenden nada y quedan completamente postergados», manifestaron indignados las familias afectadas.
Frente a la parálisis institucional, la comunidad exige la intervención directa y urgente del Ministerio de Educación de la Provincia a cargo de Susana Montaldo para que envíe los nombramientos correspondientes, regularice la plantilla de la escuela y garantice de manera efectiva el derecho a la educación de los chicos de la zona rural.



