
El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, volvió a situar en el centro del debate la millonaria deuda que el Estado nacional mantiene con la Caja Previsional de su provincia. En el marco del ciclo «Democracia y Desarrollo» llevado a cabo en el MALBA de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el mandatario cordobés advirtió sobre el impacto fiscal que implica esta mora sobre las arcas provinciales.
«La Caja de Jubilación es el juicio más grande que tenemos», remarcó Llaryora, precisando que las demoras en las transferencias obligan a la administración provincial a implementar medidas de contención extraordinarias para cubrir el déficit, aunque destacó que aún bajo ese escenario sostienen al haber mínimo más elevado del país.
En esa línea, sostuvo que existe un diálogo en marcha y se mostró esperanzado en alcanzar una resolución en el ámbito judicial.
Respecto al vínculo con Balcarce 50, el gobernador definió la relación con el presidente Javier Milei como estrictamente «institucional», aclarando que respaldará las medidas nacionales beneficiosas, pero rechazará las iniciativas que perjudiquen a los cordobeses. Asimismo, aprovechó el marco del encuentro para convocar al empresariado a radicar capitales en Córdoba, ponderando la infraestructura local y la seguridad jurídica provincial tras la reciente radicación de un centro logístico de Mercado Libre.



