
La Justicia impuso arresto domiciliario por 45 días y una caución de $3,5 millones a Jorge Anaya González y Nicolás Vargas. Fueron imputados por desobediencia judicial y portación ilegítima de arma de guerra tras amenazar a Facundo Ale, en medio del debate técnico sobre si el armamento exhibido es real, de utilería o impreso en 3D.
Un nuevo y tenso capítulo judicial sumó la histórica rivalidad entre los clanes Ale y Gardelitos en los tribunales provinciales. En el marco de una audiencia formal, el juez Sebastián Noriela Parache dictó 45 días de arresto domiciliario con tobillera electrónica para Jorge Anaya González y Nicolás Vargas, luego de que se viralizaran fotografías en las que ambos aparecen exhibiendo armamento de grueso calibre.
Ambos permanecen imputados por los delitos de desobediencia judicial y portación ilegal de arma de guerra, derivados del violento enfrentamiento a balazos que protagonizaron junto a Facundo Ale en septiembre del año pasado a la salida de una fiesta electrónica.
Los acusados, quienes habían sido detenidos el pasado 24 de septiembre, solo podrán ser trasladados a sus viviendas una vez que hagan efectivo el pago de una fianza de $3,5 millones cada uno. La medida coercitiva se extenderá hasta el próximo 10 de noviembre: Anaya González fijó domicilio en los monoblocks de Avenida Roca al 2.600, en la capital tucumana, mientras que Vargas cumplirá la orden en una vivienda de Lomas de Tafí.
Violación a las medidas de restricción y fotos intimidatorias
La formulación de cargos expuesta por la auxiliar fiscal Jimena Castro sostiene que los sospechosos violaron de forma deliberada las reglas de conducta fijadas para esperar el juicio oral en libertad. Ambos tenían una prohibición estricta de acercamiento y perturbación hacia Facundo Ale por cualquier medio, ya sea presencial, telefónico o digital. Sin embargo, entre febrero y septiembre de este año, los imputados enviaron a personas cercanas al entorno de Ale imágenes explícitas donde posaban con fusiles y pistolas de alto poder para amedrentarlo.
La consulta pericial realizada con Miguel Delgado, especialista en criminalística del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF), arrojó de manera orientativa que el armamento observado en las imágenes podría corresponder a un fusil táctico AR-15 calibre .223 o 7.62 (equivalente a un FAL) y una pistola Glock 17 calibre 9 milímetros.
Este peritaje fotográfico fue el principal eje de objeción de la defensa técnica, encabezada por Facundo Herrera. El letrado remarcó que se realizaron nueve allanamientos y en ninguno se hallaron armas de fuego, planteando que no existen certezas de que no se trate de réplicas, objetos de utilería, impresiones en 3D o creaciones generadas con Inteligencia Artificial. Al no haberse acreditado aún la materialidad del secuestro ni la exhibición en un espacio público, el magistrado resolvió no hacer lugar a la prisión preventiva solicitada y conceder el arresto domiciliario.
El descargo de Facundo Ale y el trasfondo de un conflicto armado
Durante la audiencia, Facundo Ale declaró en carácter de víctima y relató el hostigamiento que padecen sus allegados: «Ellos están amenazando a los testigos, que son amigos míos. Valentín Villarreal (alias de Nicolás Vargas) entró a las redes sociales el mismo día que declaró Isaías Osorio, testigo presencial de cuando me quisieron matar el año pasado. El día de mi cumpleaños, el 18 de abril, pasó Jorge Anaya González por la puerta de mi casa, el día del cumpleaños de mi hija, cuando había un montón de criaturas invitadas».

Asimismo, Ale recordó ataques previos y golpizas a testigos en un local bailable de calle Siria, rememorando además una emboscada sufrida en La Ciudadela: «En 2024 soy víctima cuando me pegaron tres tiros Jorge González y ‘Chucky’ Casanova. Se grabaron como la mejor película de narcotraficantes que son; iba caminando de espaldas, vino una camioneta y se grabaron cuando me tiraron con una ametralladora». Los imputados, en tanto, hicieron uso de su derecho de abstenerse a declarar.
Con esta resolución, los tres involucrados en el tiroteo de la fiesta electrónica se encuentran bajo arresto domiciliario. Cabe recordar que la situación procesal de Ale —hijo de Ángel «El Mono» Ale— es compleja: la fiscalía solicitó una pena de seis años y medio de prisión efectiva, considerando que ya cuenta con una condena previa condicional a un año y seis meses por un ataque a tiros contra el domicilio de una mujer vinculada a Los Gardelitos.



