
Por redacción Central La Pluma Viral
La Caja Popular de Ahorros de Tucumán cumplió 111 años. ¡Todo un acontecimiento! Lástima que, en lugar de torta y velitas, lo que abundan en la institución son los expedientes judiciales, el olor a naftalina política y un “valijazo” que haría sonrojar a cualquier banquero de opereta.
Mientras en el salón se repartían bocaditos y se celebraba la efeméride con el cinismo propio de quien sabe que debe dinero, el gran ausente fue el gobernador Osvaldo Jaldo. ¿Error de ceremonial? ¡Por favor! No nos tomen por tontos. Jaldo no fue porque, en este circo de tres pistas, el mandamás prefiere no aparecer en la foto cuando el Titanic empieza a hacer agua.

El arte de desaparecer 21.000 millones. El Mago Dario Monteros y sus herederos. Bajo la Lupa del por MPF, provincial y federal.
El escándalo no es menor. Se esfumaron más de $21.105 millones de las cuentas del Banco Macro. La excusa de la gerencia es un poema a la desfachatez: “pago de haberes”. ¡Qué creatividad! Resulta que los interventores, Guillermo Norry y Antonio Bustamante —puestos ahí, dicen las malas lenguas, por la mano del ministro del Interior, Darío Monteros—, se han vuelto expertos en retiros erráticos que no coinciden con ninguna nómina salarial seria.

La foto publicada por tata Yofre, registra el momento del retiro de cheques por ventanilla
Es la misma receta de cocina que usó el clan Monteros en el famoso caso de los “cheques por ventanilla” de 2025. Aquella vez, la Justicia les archivó la causa por “displicencia administrativa”. Vieron la luz y, como buenos aprendices de brujo, decidieron repetir el truco en la Caja. ¡Si salió bien una vez, por qué no probar de nuevo con los ahorros de todos!

Pareciera una incoherencia pero entre las noticias de eltucumano.com, se puede ver como el propio medio critica a quien le dio sumas escandalosas de dinero por pauta publicitaria, es decir, Caja Popular de Ahorro.
Y mientras la Caja se desangra, tenemos el show mediático. Eltucumano.com se rasga las vestiduras denunciando la corrupción por la mañana, pero por la tarde, cuando llega la pauta, le hace la venia a Jaldo y al propio Monteros.
¿Es esto periodismo o una coreografía bien pagada?

Las manos de Edmundo Jiménez
Es curioso, además, ver cómo se sugieren nombres en las sombras —dicen que el pedido de informes huele a Edmundo Jiménez—, mientras el «Pirincho» se queda afuera de la fiesta y, despechado, parece usar al medio local como su particular megáfono de venganzas.
La Caja, que por ley debería estar financiando la salud pública con las ganancias del juego, parece haber cambiado de rubro: ahora financia el dispendio político y la opacidad.

Casa de Gobierno, celebración con lluvia de billetes. (Imagen Ilustrativa IA).
¿Es un festejo alegre o triste el de los 111 años de la Caja Popular de Ahorro? Es, sencillamente, una farsa. Un 111° aniversario donde los únicos que brindan son los que se llevaron los billetes en el baúl del auto, mientras la institución se desmorona bajo el peso de sus propias mentiras.
Brindemos, entonces, por la impunidad; al fin y al cabo, en Tucumán, parece ser el único negocio que nunca entra en crisis.



