La Justicia Federal le otorgó a Javier “Chuky” Casanova el arresto domiciliario. El hombre considerado por las autoridades como uno de los narcos más importantes de Tucumán volverá a una vivienda del barrio Oeste II. Sin embargo, ahora deberá responder por una causa en la que fue acusado de participar en el transporte de 50 kilos de cocaína.
El derrotero procesal de “Chuky” en menos de un año fue intenso. En septiembre del año pasado fue acusado de haber protagonizado un enfrentamiento armado con Facundo Ale, hijo de Ángel “El Mono” Ale, durante una fiesta electrónica clandestina realizada en Tafí Viejo. El fiscal Mariano Fernández consiguió una orden de detención en su contra. Cuando la Policía allanó su vivienda encontró unos 34 gramos de cocaína.

Tal como lo indican las normas, Fernández remitió el expediente por el hallazgo de la droga a la Unidad Fiscal de Narcomenudeo. Durante la investigación surgió que el sospechoso, que dijo dedicarse a la compra y venta de chatarra, no podía justificar el origen de los fondos con los que habría adquirido distintos bienes.
En el allanamiento le secuestraron una camioneta Ford Raptor 150 y dos motocicletas de alta gama. Además, al realizar un rastreo de sus redes sociales, los investigadores descubrieron imágenes en las que Casanova aparecía luciendo gruesas cadenas de oro, exhibiendo una lujosa embarcación y junto a músicos de trascendencia nacional que actuaban en las fiestas que organizaba.
Una causa que cambió de rumbo
El fiscal de Narcomenudeo José Sanjuán lo procesó por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización. También descubrió que “Chuky” podría estar involucrado en el envío de 56 kilos de marihuana que fueron secuestrados el 30 de septiembre de 2025 en Trancas. En el camión, los uniformados encontraron anotaciones manuscritas con la leyenda “Barrio Oeste II-Chuky Casanova” y un número telefónico.
Al considerar que Casanova podría estar vinculado con el tráfico de grandes cantidades de droga, Sanjuán logró que en diciembre pasado se declinara la competencia y el expediente pasara a la Justicia Federal.

Un acuerdo que generó sorpresa
La causa quedó en manos del fiscal federal Rafael Vehils Ruiz. Según confiaron fuentes judiciales, el investigador ordenó que personal de Gendarmería Nacional desarrollara una pesquisa paralela para completar la investigación realizada por la Justicia provincial.
Los investigadores, según se explicó, no pudieron comprobar participación alguna, ni vínculos funcionales, operativos o logísticos de Casanova con el secuestro de los 56 kilos de marihuana ni con otras estructuras dedicadas al tráfico de estupefacientes a gran escala. Tampoco lograron acreditar que se hubiera dedicado a la comercialización de drogas, por lo que sólo podía ser acusado por la tenencia de la cocaína secuestrada en el allanamiento.
No se inició, o al menos no se informó oficialmente, una investigación por un posible lavado de activos.
En junio pasado, Fernando Sánchez Domínguez, defensor de Casanova, planteó la posibilidad de cerrar el expediente mediante un juicio abreviado. Comenzaron entonces las negociaciones con el Ministerio Público Fiscal y finalmente se alcanzó un acuerdo.
“Chuky” aceptó hacerse responsable de la tenencia de los 34 gramos de cocaína y recibir una condena de tres años de prisión efectiva por tenencia de estupefacientes, un delito que originalmente debería haber sido investigado por la Justicia ordinaria. También consintió el decomiso de la camioneta, las dos motocicletas, un automóvil y su teléfono celular iPhone, que pasarán a poder del Estado.
Además, se comprometió a realizar una donación de $2 millones al Hospital de Niños como parte del acuerdo alcanzado con la fiscalía. Ahora sólo resta que el Tribunal Oral Federal realice la audiencia correspondiente para homologar el convenio.
El pedido para recuperar la libertad
El jueves 20, el defensor de Casanova presentó un pedido para que su asistido recuperara la libertad. Fundamentó la solicitud al sostener que la investigación ya había concluido con la firma del acuerdo de juicio abreviado. También destacó que, por el tiempo que llevaba detenido, ya podría comenzar a acceder al régimen de semilibertad.
Al día siguiente, el fiscal Vehils Ruiz rechazó el pedido de excarcelación, pero se mostró favorable a que se le otorgara el arresto domiciliario. El funcionario entendió que ya no existían riesgos de entorpecimiento de la investigación, aunque consideró necesario garantizar que el acusado no se fugara.
El martes, un juez federal hizo lugar al planteo teniendo en cuenta la opinión del fiscal. Dispuso que Casanova cumpla el arresto domiciliario una vez que se le coloque una pulsera electrónica -siempre que exista disponibilidad- para monitorear en tiempo real el cumplimiento de la medida.
Además, le prohibió salir de la provincia y del país y acercarse a cualquiera de los testigos que figuran en la causa.
Los datos llamativos de la resolución
La decisión de la Justicia Federal tomó por sorpresa a operadores judiciales y autoridades de distintas jurisdicciones. El primer punto que llamó la atención fue que se eligiera una vivienda del barrio Oeste II para que “Chuky” cumpliera el arresto domiciliario.
Si bien es cierto que el imputado creció en ese lugar, desde hace años se sospecha que dirigía una red de narcomenudeo en ese sector. Por disputas territoriales, mantiene desde hace tiempo un enfrentamiento con Santiago “Cara i’ Gota” Villafañe, otro hombre señalado como líder de una organización dedicada al microtráfico de drogas.
La detención de Casanova había generado una disputa de poder en el barrio. Incluso, se llegó a acusar a “Cara i’ Gota” de difundir versiones falsas sobre una supuesta liberación de “Chuky” para impedir que se concretara. En los últimos días, según confirmaron fuentes policiales y judiciales, hubo un recrudecimiento de hechos de violencia, fundamentalmente, tiroteos.
“No recibimos ninguna comunicación sobre un eventual traslado, pero tendremos que diseñar un operativo especial para evitar cualquier tipo de inconvenientes”, indicó una fuente policial.
El otorgamiento del arresto domiciliario también abrió otro interrogante. La medida se conoció después de que trascendiera que la Justicia Federal de Jujuy había ordenado su detención el 1 de abril de 2026. Lo acusaron de ser responsable de un envío de 50 kilos de cocaína que fueron secuestrados en un procedimiento realizado en agosto de 2025.
En el Sistema Federal de Comunicaciones Policiales aparece registrado ese requerimiento judicial. Sin embargo, no se pudo determinar si la orden continúa plenamente vigente o si fue objeto de alguna comunicación posterior entre los organismos judiciales intervinientes. A pesar de las dudas, lo único cierto es que Casanova deberá afrontar otro proceso por el que puede recibir una condena de hasta 20 años.




