Los resultados de las pruebas PISA 2025 volvieron a encender las alarmas sobre la educación argentina. El 76% de los estudiantes evaluados quedó por debajo del nivel mínimo esperado en Matemática. En Lectura y Ciencias, la cifra alcanzó el 59%.
El informe también mostró una caída respecto de la evaluación de 2022. Argentina obtuvo 367 puntos en Matemática, 389 en Lectura y 393 en Ciencias.

Los tres indicadores retrocedieron. Matemática cayó 2,9%, Lectura bajó 3% y Ciencias registró una disminución del 3,2%.
Argentina quedó rezagada en el ranking
Los resultados tampoco fueron favorables en la comparación internacional. Argentina se ubicó en el puesto 75 en Matemática, 62 en Lectura y 71 en Ciencias, sobre un total de 91 sistemas educativos participantes.
El panorama regional tampoco resultó alentador. Argentina quedó octava entre 13 países de América Latina y se ubicó por debajo de Chile, Uruguay, Costa Rica, México, Brasil, Perú y Colombia en las tres áreas evaluadas.
El Gobierno responsabilizó a las gestiones kirchneristas
Tras la difusión de los resultados, el Gobierno de Javier Milei trasladó la discusión al terreno político.
El Ministerio de Capital Humano, a través de la Secretaría de Educación, atribuyó parte del deterioro a las políticas aplicadas durante administraciones anteriores y apuntó especialmente contra los gobiernos kirchneristas.
La cartera sostuvo que los datos reflejan una situación crítica en los aprendizajes y la vinculó con las últimas gestiones de gobierno.
Nación también puso el foco en la edad de los estudiantes que rindieron PISA 2025. Al tratarse de alumnos de 15 años, señaló que buena parte de su trayectoria escolar comenzó alrededor de 2013.
Desde el Gobierno insistieron en que la caída argentina no puede explicarse solamente por el escenario internacional. En ese sentido, hablaron de una responsabilidad asociada a una cultura educativa que, según su diagnóstico, se instaló durante años.
La caída educativa fue global
Los resultados de PISA 2025 también reflejaron dificultades en otros sistemas educativos. El retroceso alcanzó a numerosos países y también al promedio de la OCDE.
El Gobierno reconoció este escenario, aunque sostuvo que no alcanza para explicar la magnitud de la caída argentina.
El informe puso especial atención sobre la comprensión lectora. Entre las tendencias detectadas aparece el crecimiento de los llamados “lectores apresurados”: estudiantes que responden con rapidez, pero cometen más errores.
Según la explicación difundida por Nación, este comportamiento prácticamente se duplicó entre 2018 y 2025.
Alfabetización y Matemática, las apuestas de Nación
Frente a los resultados, el Gobierno destacó dos programas educativos: el Plan Nacional de Alfabetización y el Plan Nacional de Matemática.
La estrategia de alfabetización busca fortalecer la lectura, la comprensión y la producción de textos desde los primeros años de escolaridad.
El programa de Matemática apunta a mejorar los conocimientos y las habilidades de los alumnos en todo el país.
Los resultados de PISA 2025 volvieron así a instalar el debate sobre la crisis educativa argentina. Mientras Nación atribuye buena parte del deterioro a las políticas de las gestiones kirchneristas, los indicadores muestran un problema que se arrastra desde hace años y que también aparece, con diferentes niveles de intensidad, en otros países.




