
Un escándalo sacude a la localidad de Graneros luego de que la intendente Raquel Graneros denunciara penalmente a 10 vecinas de su municipio. Según la versión oficial de la jefa municipal, al salir de una iglesia, un grupo de personas se le abalanzó, dañó la camioneta de su hermano y la amenazó con prenderle fuego a su casa. La policía tardó 10 minutos en estar presente.
Los videos registrados en el lugar contradicen rotundamente esta versión: las imágenes muestran a la policía interviniendo en apenas 3 segundos y no se observan agresiones físicas ni golpes al vehículo.
Frente a esta situación, y luego de que la Justicia les «pintara los dedos» como a criminales, un grupo de las mujeres acusadas (Zulema Hernández, Margarita Díaz, Fátima Cardoso y Lorena Figueroa) se presentó en El Avispero para contar su verdad y exponer la dramática realidad de abandono, inundaciones y aprietes que se vive en la localidad.
El origen del reclamo: Inundaciones negadas y falta de asistencia
Las mujeres explicaron que el conflicto no nació de un ataque personal, sino de la desesperación al perder todo bajo el agua y la negativa del municipio a reconocer la catástrofe para no brindar asistencia social.
«Todo empezó por las inundaciones en Graneros. La señorita Raquel Graneros dijo que no nos habíamos inundado, que habíamos tenido un anegamiento nada más. De esa manera no tuvimos acceso a desarrollo social, a que nos visibilicen nuestra situación», comenzó una vecina.
Sobre la falta de respuestas institucionales que las obligó a salir a protestar, explicaron: «Como dos semanas estuvimos pasillando y pasillando y no teníamos respuesta, nadie nunca nos dio respuesta. Entonces, decidimos de ir a manifestarnos pacíficamente en la plaza para que se nos escuche»
La desmentida del ataque y la sorpresa judicial
Al referirse al momento en el que interceptaron a la intendenta a la salida de la iglesia, desmintieron rotundamente haber sido violentas y aseguraron que solo buscaban entregarle un petitorio en mano, mostrándose asombradas por la represalia judicial: «Nosotros queríamos solo entregarle la nota en manos de ella y encontramos la oportunidad ese día porque ella saliera de la iglesia. Pensamos que era nuestra oportunidad para que ella se entere de lo que nos estaba pasando».
Sobre el momento en que se cruzaron frente a la camioneta: «Las pruebas del video hablan por sí solas. Hicieron una denuncia falsa contra nosotras. En ningún momento se la agredió. Yo voy con los brazos cruzados y lo único que le digo es ‘Señorita Raquel, necesitamos hablar con usted’ y nada más».
🔴AYUDA SOCIAL DE $16.000, INJUSTICIA Y MIEDO EN #GRANEROS: HABLAN LAS MUJERES DENUNCIADAS
🐝Tras el escándalo en #Graneros, #Tucuman, hablan las mujeres denunciadas por la intendente Raquel Graneros. El desgarrador momento en El Avispero.
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— El Avispero 🐝 (@ElAvisperoOk) June 5, 2026
Sobre cómo tomaron la notificación judicial:
«Quedamos asombradísimas porque nunca pensamos que llegara a ese punto ella a denunciarnos por el solo hecho de pedir obras para nuestro pueblo».
Durante la entrevista, las mujeres relataron la humillante situación económica que atraviesan, revelando los montos irrisorios que el municipio entrega como «ayuda» a familias que lo han perdido todo por el avance del agua.
Zulema relató cómo sobrevive junto a sus siete hijos recibiendo una suma indignante:
«No es una ayuda económica que me den 1000 pesos. Yo cocino pasando dos días, dos días cocino y bueno, de ahí a los chicos le doy mate cocido, pan. Hay noches que me pongo a llorar en silencio, que mis hijos no me escuchen porque me da bronca todo lo que pasa».
Margarita, de 63 años, relató sus graves problemas de salud y la inacción tras perder sus bienes en la inundación: «Yo gasto más de 200.000 pesos en medicación. A mí me daban una ayuda de 20.000 pesos para comprar medicamentos.
¿A usted le parece que con 20.000 pesos yo puedo comprar medicación?
El miedo, los aprietes y el control social en Graneros
Las vecinas dejaron en evidencia por qué el resto del pueblo no se suma masivamente a los reclamos. Denunciaron que el municipio utiliza la asistencia económica como método de extorsión y presión para silenciar a los damnificados.
Sobre el temor generalizado en los barrios inundados:
«No hablan por miedo porque ya sabemos cómo ella se maneja, les manda carta documento, les mete miedo a la gente, las amenaza con quitarle 20.000 pesos, algunas 10.000, eso que los hace trabajar más de 8 horas. Tienen miedo a que le quiten lo poco que le dan».
Fátima narró cómo la presión llegó incluso a su propia familia para obligarla a borrar videos de protesta:
«Mi hermana andamos disgustadas. Me ha llamado para pedirme que baje los videos porque le estaban diciendo que así le podían seguir dando los 16.000 pesos y pagarle los meses que debía de alquiler».
Finalmente, expusieron el dolor de enfrentar el peso del Estado por exigir derechos básicos:
«Tenemos mucho miedo de que estemos hoy siendo procesadas, teniendo pruebas de que no hicimos nada, que la Justicia se preste para semejante mentira, viendo cosas más importantes».



