La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) autorizó la venta sin receta de diez nuevos grupos de fármacos utilizados para tratar alergias, trastornos digestivos, mareos, tos con flema, afecciones oculares, sudoración excesiva, lesiones bucales y algunas parasitosis.
El cambio fue establecido mediante la Disposición 4714/2026, publicada este martes en el Boletín Oficial. La medida alcanza a todas las especialidades inscriptas en el Registro de Especialidades Medicinales (REM) que contengan los principios activos, concentraciones y formas farmacéuticas contemplados por la normativa.
Los medicamentos podrán adquirirse sin prescripción médica, pero dejarán de estar alcanzados por los descuentos obligatorios que las obras sociales y las empresas de medicina prepaga aplican a los productos recetados.
La disposición incluye trimebutina maleato, levocetirizina diclorhidrato, fexofenadina clorhidrato, dimenhidrinato, carboximetilcisteína, cloruro de aluminio hexahidratado y olopatadina clorhidrato.
También comprende la combinación de nafazolina clorhidrato con feniramina maleato; los preparados que contienen carbonato de calcio, tintura de Arnica montana y nitrato de plata; y la ivermectina, exclusivamente en forma de loción tópica al 0,5%.
La trimebutina se utiliza para el tratamiento de espasmos digestivos y síntomas asociados con el colon irritable. Entre sus nombres comerciales más conocidos se encuentra Debridat.
La levocetirizina y la fexofenadina son antihistamínicos empleados para aliviar manifestaciones alérgicas. Se comercializan, entre otras marcas, como Xyzal y Allegra.
El dimenhidrinato, conocido por presentaciones como Dramamine, se emplea para prevenir o aliviar mareos relacionados con viajes. La carboximetilcisteína se utiliza como mucolítico en cuadros de tos con flema.
En el área oftalmológica, la nueva condición de expendio comprende colirios con olopatadina para la conjuntivitis alérgica y combinaciones de nafazolina con feniramina destinadas a aliviar el enrojecimiento ocular provocado por alergias.
El cloruro de aluminio hexahidratado se utiliza en productos para la sudoración excesiva. Las formulaciones con carbonato de calcio, tintura de árnica y nitrato de plata están indicadas para aftas y pequeñas lesiones de la boca.
La ivermectina queda habilitada sin receta únicamente cuando se presenta como loción tópica al 0,5%. La disposición no libera otras concentraciones, formas farmacéuticas ni vías de administración de ese principio activo.
Según la ANMAT, la decisión busca facilitar el acceso a medicamentos con seguridad, calidad y eficacia comprobadas y, al mismo tiempo, promover su utilización responsable.
Antes de cambiar la condición de expendio, los productos debieron demostrar eficacia y seguridad sostenidas para aliviar síntomas que los usuarios puedan reconocer con facilidad.
También debieron acreditar un margen terapéutico amplio, de manera que un uso superior al recomendado no represente un peligro grave para la salud.
Otro requisito fue contar con al menos cinco años de comercialización bajo receta en la Argentina sin reportes de acontecimientos adversos graves capaces de modificar la evaluación de sus beneficios y riesgos.
Para adoptar la medida, el organismo revisó los datos del Sistema Nacional de Farmacovigilancia, la experiencia acumulada en el país y los antecedentes de autoridades regulatorias extranjeras.
Entre los organismos consultados se encuentran la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), la Agencia Europea de Medicamentos (EMA), la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria de Brasil (ANVISA) y el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos de Colombia (INVIMA). Esas agencias ya habían autorizado la venta libre de los principios activos evaluados.
La aplicación del cambio será gradual. Los laboratorios podrán continuar comercializando los lotes liberados antes de la entrada en vigencia de la disposición con los envases y prospectos actuales.
Los lotes liberados con posterioridad deberán indicar la leyenda “Venta Libre”, adecuar sus envases e incorporar un código QR que permita consultar el prospecto correspondiente.
Las compañías también tendrán que adaptar las presentaciones a las dosis y a la duración prevista de los tratamientos, además de tramitar ante la ANMAT la actualización de los certificados de cada producto.
La revisión se enmarca en la Resolución 284/2024 del Ministerio de Salud, que encargó a la autoridad regulatoria analizar la condición de venta de determinadas especialidades medicinales.
El proceso comenzó en 2024 con el paso a venta libre de los inhibidores de la bomba de protones, conocidos como “prazoles”, y de medicamentos con acetilcisteína, aciclovir y amorolfina, además de otras formulaciones dermatológicas.
Desde el 1 de enero de 2025 también se venden sin receta algunos laxantes elaborados con senósidos A y B. Al cambiar de categoría, esos productos dejaron de recibir los descuentos obligatorios aplicables a los medicamentos prescriptos por profesionales.
Como antecedente, el Gobierno señaló que los precios de los “prazoles” subieron entre un 30,2% y un 40,4% desde mayo de 2024 hasta junio de 2026. En el mismo período, la inflación acumulada fue del 94,7%.
Según la evaluación oficial, esa experiencia permitió ampliar el acceso a los medicamentos sin que se detectaran maniobras especulativas. Con la nueva disposición, el proceso de reclasificación suma otros diez grupos de principios activos al mercado de venta libre.




