
Somos testigos de la radiografía obscena de cómo funciona el Poder, la impunidad y el revoleo de billetes en Tucumán. No hablamos del Tucumán que sufre, no al de la zafra, ni al de los pueblos olvidados del interior del mapa profundo.
Vamos a analizar al Tucumán de los countries de lujo, de las lomas verdes y de la guita que se cuenta por toneladas… y en efectivo.

La protagonista de esta historia se llama Raquel Alejandra Graneros. Tiene apenas 29 años y ostenta un cargo público de altísima relevancia: es la Intendenta de la Municipalidad de Graneros. Hasta ahí, una funcionaria joven con «vocación de servicio». El problema —el hermoso e inexplicable problema— empieza cuando miramos los papeles.
El Milagro Fiscal: Cero CUIT, Mucho Millón, es lo que surge cruzando datos oficiales y públicos de la recaudación. La señora intendenta no tiene CUIT dada de alta en el ARCA (la ex-AFIP).
Repetimos, para que se entienda en casa: no figura inscripta como monotributista, ni en el régimen general, ni tiene ninguna actividad comercial independiente declarada en blanco. Lo único que registra es un CUIL de ANSES. Su único e histórico sustento es el sueldo como empleada en relación de dependencia con el Estado provincial.

¿Y cómo vive una persona con ese perfil fiscal? Bueno, cualquiera de ustedes estaría haciendo malabares para pagar la boleta de la luz. Pero en el mágico mundo de la política tucumana, las cosas funcionan de otra manera.
Con ese «historial de asalariada», la intendenta Graneros se dio un gustito de fin de semana: se compró una mansión suntuaria en el exclusivo Barrio Privado Las Yungas, en Yerba Buena.
¿El valor estimado en el mercado inmobiliario? Entre 1.000.000 y 1.200.000 dólares.
¿Cómo lo pagó?
Nada de transferencias bancarias transparentes, nada de alertas en la UIF.
La sospecha judicial apunta a una mecánica marginal: físico, «cash», billete sobre billete, faja sobre faja. Una entrega inicial millonaria en moneda extranjera y el saldo financiado en seis cuotas consecutivas de… $ 50.000 dólares mensuales en efectivo. ¡Cincuenta lucas verdes por mes! ¿Doña Rosa? ¿Usted vio alguna vez esa cantidad de plata junta? Ella la junta en fajas.
Cuando vas al Banco Central (BCRA) para ver si la señora pidió un crédito hipotecario, si heredó una fortuna o si vendió una empresa, la búsqueda arroja la nada misma: cero financiamientos bancarios. Nadie le prestó un peso.
Sin embargo, la realidad pega en la cara cuando se mira la liquidación interna de expensas del consorcio de Las Yungas. La intendenta figura a nombre exacto —GRANEROS RAQUEL ALEJANDRA— como titular unificada de dos parcelas descomunales: las Unidades Funcionales 512-C70 y 512-C71.

Los números fijos que maneja para mantener este «búnker de relax», presenta Gastos corrientes mensuales liquidados: ¡Más de un millón de pesos por lote!, ($1.109.926,13 y $1.099.556,62 en los totales devengados).
Es decir, solo para mantener el pastito cortado y las luces del country, esta funcionaria gasta por mes una cifra que absorbe por completo o supera largamente el sueldo neto legítimo de cualquier intendente del interior tucumano. Alguien que me explique cómo hace para comer, vestirse o cargar nafta.
La matemática de la corrupción no cierra por ningún lado.

La Ruta de la «Cadena de Felicidad» Municipal: Ariel Mendelek, Secretario de Hacienda de la Municipalidad de Graneros.
Pero un político millonario nunca se ensucia las manos solo, necesita engranajes. Y acá aparece el personaje secundario clave de este guion de terror fiscal: Ariel Mendelek, nada menos que el actual Secretario de Hacienda de la Municipalidad de Graneros.

El Gobernador Osvaldo Jaldo, posa junto a Raquel Graneros y su madre Legisladoras Alejandra Cejas, solo ha dicho a la prensa que la intendenta vaya a justificar en la justicia el porqué de la mansión sin que exista un pedido de informe o auditoria desde su cartera ejecutiva.
La denuncia ante el fiscal Diego Velasco es lapidaria: Mendelek habría actuado presuntamente como el «valijero» o la interpósita persona de la jefa comunal. Se sospecha que los movimientos físicos de las divisas y las gestiones de depósito se canalizaban bajo cuerda a través de la sucursal del Banco Galicia. El tipo encargado de cuidar las cuentas y los fondos públicos del municipio de Graneros, bajo sospecha de operar como el gestor financiero privado de la intendenta de Graneros.

Procuraduría General de la Nación Av. De Mayo al 700 CABA. La PROCELAC a cuyo frente se encuentra el fiscal Diego Velazco, tiene en sus manos la denuncia y pedido de investigación por presunto “lavado de activos” por parte de Raquel Graneros.

¿De dónde sale ese circuito de dólares físicos?
La sospecha judicial es obvia y nos lleva al peor de los escenarios: la presunta malversación de caudales públicos o el retorno sistemático de la obra pública local desviado directamente a los bolsillos del poder de turno.

Mientras el pueblo de Graneros sigue esperando respuestas básicas, en las Yungas el dinero se lava en efectivo, a la vista de todos y bajo el amparo de la impunidad política, debiendo soportar sus vecinas ser denunciadas.
La PROCELAC ya tiene las medidas de prueba sobre la mesa: La pregunta que nos hacemos es la de siempre: ¿Por qué la justicia tucumana no investiga de oficio y a fondo este escándalo?, mientras, Doña Rosa se pregunta que son los lavaderos de la política y si las maquinas hacen centrifugado…mientras toma mate cuando hace el remiendo de la ropa rota de tanto usar.



