El prontuario de Claudia Sbdar.

Claudia Sbdar actual vocal de la Corte Suprema de Justicia de Tucumán, fue designada por el ex Gobernador José Alperovich, -actualmente cumpliendo condena por abuso sexual y bajo prisión domiciliaria-, tras una cuestionable designación que, no atravieso el CAM sino, simplemente paso por la aprobación de la legislatura de Tucumán, hoy “eterna candidata” a medida de todos los gobiernos, se postula nuevamente a Vocal de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
Por Dra. Myriam Costilla Duyck

La historia judicial de Claudia Beatriz Sbdar es la radiografía perfecta de cómo el poder político y el corporativismo judicial logran blindar a los suyos, sin importar el color partidario, la ideología o las recurrentes tragedias institucionales que enlutan a la provincia de Tucumán.

El poder de la impunidad: Claudia Sbdar, el sistema judicial tucumano y las sombras que hoy apuntan a la Corte Suprema de la Nación. Ya había renunciado a un cargo de Jueza y se desempeñaba como relatora de corte antes de ser Vocal.

Con una trayectoria que se remonta a los noventa —marcada por un oscuro antecedente al renunciar en 1993 a su cargo de jueza en lo Civil y Comercial Común para recalar como relatora del máximo tribunal bajo el ala de Alfredo Dato, hecho que oculta en su curriculum—, Sbdar escaló hasta convertirse en la primera mujer vocal de la Corte Suprema de Justicia de Tucumán (CSJT) en marzo de 2008 de la mano del entonces gobernador José Alperovich.

Claudia Sbdar y el entonces gobernador José Jorge Alperovich y la posterior designación como asesor de casa de gobierno de Oscar Bercovich, hijo de la Vocal de la CSJT.

Aquel nombramiento ya nació viciado por el clientelismo político: Alperovich debió echar mano dentro del circulo de sus amistades intimas (el esposo de Sbdar, Oscar Bercovich es amigo de Alperovich al punto de ubicar a uno de sus hijos como asesor durante su paso por la gobernación) y proponerla tras el escándalo y el repudio de organizaciones de derechos humanos que frustraron la designación de su anterior candidato, Francisco Sassi Colombres.

Entre memorables hechos se recuerda el episodio que protagonizo cuando siendo Gobernador José Alperovich, realizo una llamada telefónica para reprender a Claudia Sbdar durante su pulseada por la presidencia de la Corte tucumana.: – «Mocosa, deja de armar revuelo que no te pusimos para que armes quilombo.»

Una vez adentro, la ambición de Sbdar por el poder absoluto chocó con las estructuras del propio régimen alperovichista. En 2009, en plena disputa por la presidencia de la Corte con Antonio Estofán, Sbdar operó por separado para sumar adeptos.

El exgobernador lo interpretó como un desafío personal y le recetó el destrato histórico que hoy define su perfil: un llamado telefónico a los gritos tratándola de «mocosa». La respuesta interna de la magistrada, ante la unánimemente votada presidencia de Antonio Estofán, quedó grabada en la memoria tribunalicia gracias a la célebre frase de una fuente de la época: «Claudia no lo votó, lo vomitó».

Sin embargo, las lealtades en la justicia feudal tucumana no se basan en principios, sino en conveniencias. Sbdar supo mimetizarse, transmutar y mantenerse en el candelero institucional desde la era K hasta el macrismo y los libertarios, convirtiéndose en la eterna postulante ideal para cualquier sillón de poder, incluida la mismísima Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN). Pero su currículum reluciente esconde un tendal de omisiones, complicidades y un desprecio absoluto por los derechos humanos de las mujeres.

Paola Tacacho simboliza todo lo injusto que puede ser el sistema judicial con una mujer. Símbolo de violencia institucional de género. 13 denuncias y muchas puñaladas derraman eternamente su sangre sobre los tribunales de Tucumán. Claudia Sbdar, la dueña del invento que fracasó: La farsa de la OVD, el MPF, cómplices de la muerte de Paola Tacacho.

Sbdar se ha vanagloriado históricamente de ser la impulsora y principal promotora de la creación de la Oficina de Violencia Doméstica (OVD) en 2009. La presenta como su gran medalla humanitaria en materia de género. Sin embargo, la realidad de los expedientes y la implacable jurisprudencia han demostrado que esa «creación» no fue más que un cascarón burocrático, una trampa legal destinada a desentenderse de la verdadera violencia machista.

Justicia sin perspectiva de género. Los vocales de la Corte Suprema de Justicia de Tucumán (Daniel Leiva, Daniel Posse, Claudia Sbdar, Antonio Estofán y Eleonora Rodríguez Campos) continúan en el centro del reclamo social e institucional ante la falta de una agenda judicial que incorpore de manera real y efectiva la perspectiva de género en la provincia.

El caso de Paola Tacacho es la prueba más macabra de esta desconexión institucional. Cuando Paola acudió a la OVD en abril de 2016 huyendo del acoso enfermizo de su exalumno Mauricio Parada Pareja, la respuesta del organismo creado por Sbdar fue lavarse las manos: alegaron que la problemática era «ajena a su competencia» y la derivaron a una comisaría bajo el frío rigor formalista de que la ley provincial de violencia familiar solo abarcaba el ámbito «doméstico» y no el de parejas o noviazgos finalizados.

El VIOLENTOMETRO de juguete y adorno. A Paola Tacacho no lo aplico la OVD.

La materialización de la deshumanización pública se coronó trágicamente cuando el femicida acribilló a puñaladas a Paola en plena calle el 30 de octubre de 2020, para luego suicidarse. Años después, la Sala I de la Cámara en lo Contencioso Administrativo (Sentencia N° 938 del 09/09/2025) condenó al Estado provincial a indemnizar a la familia de la víctima por una gravísima «falta de servicio», dejando al desnudo un sistema judicial inoperante, ciego y sordo.

Informe de OVD ya titula “femicidio” caso Tacacho –emitido con posterioridad a su muerte-, debe mirarse como la máxima expresión de la burocracia deshumanizada de la Corte Suprema de Justicia de Tucumán. Acceso Público Link: https://www.justucuman.gov.ar/noticias/ver/respuesta-por-actuaciones-sobre-tacacho-paola
Lo imperdonable —lo verdaderamente obsceno— es que la propia estructura judicial que hoy pretende limpiar su imagen recurrió, post mórtem, a pedir informes a la OVD de Sbdar (como las Actuaciones de Superintendencia N° 7220/20), intentando justificar mediante manuales de doctrina y recortes legales por qué el organismo no tenía la obligación de salvarle la vida a Paola. Su «invento» sirvió únicamente para archivar vidas humanas bajo la excusa de la incompetencia técnica.

La denuncia penal contra Sbdar: Omisión maliciosa y blindaje a la corrupción.

El perfil de Sbdar no solo se agota en su impericia de género; su responsabilidad en el manejo de la superintendencia judicial roza el código penal. El 25 de octubre de 2021, la presidenta de la Corte fue formalmente denunciada por la presunta violación de los deberes de funcionario público (artículo 249 del Código Penal).

Jueces denunciados ante Superintendencia presidida por Claudia Sbdar: Fabián Fradejas, Luis Morales Lezica y Gustavo Romagnoli.

¿El motivo? Haber omitido de manera maliciosa el ejercicio de sus facultades de Superintendencia en las actuaciones N° 5695/21, donde se encontraban denunciados los jueces Fabián Fradejas, Luis Morales Lezica y Gustavo Romagnoli por cajonear deliberadamente la causa por corrupción y peculado caratulada «Yapura Astorga Manuel Jorge y otros», referida al saqueo de las arcas de la Municipalidad de Tafí del Valle.
Sbdar cajoneó el pedido de pronto despacho y se petrificó ante una carta documento enviada el 18 de octubre de 2021. Cuatro meses de silencio cómplice para proteger a jueces inoperantes y garantizar la impunidad de la corporación política.

¿Hay premios y castigos cuando de consolidar la corrupción tenemos que hablar? ¿Sería el caso del escandaloso fallo que favoreció al ex intendente de Tafo del Valle Yapura Astorga? En la foto, Claudia Sbdar al lado de Darío Monteros, Osvaldo Jaldo y rodeada de políticos.

Como si la denuncia penal fuera poco, la coherencia de Sbdar con la impunidad sistémica quedó sellada en su reciente e indignante fallo junto a Daniel Leiva y Daniel Posse. La Corte tucumana reconfiguró la condena contra el ex intendente y legislador Yapura Astorga: ratificaron que robó plata del municipio, pero le descartaron el enriquecimiento ilícito y ordenaron barajar y dar de nuevo para achicarle las penas.

Yapura Astorga encarnación de impunidad, política y judicial.

Sbdar, lejos de haberse recusado por tener causas pendientes y un historial de encubrimiento sistémico, firmó y avaló un fallo que consolida la corrupción y disciplina a cualquier ciudadano que ose denunciar a los jerarcas del poder en Tucumán.

La gran amistad de Claudia Sbdar con Ricardo Lorenzetti. ¿La candidata ideal para la Corte Suprema de la Nación?

Hoy, mientras los estrados provinciales acumulan olor a cloaca institucional, sentencias de condena por daños contra el Estado por el caso Tacacho, destituciones de jueces negligentes como Francisco Pisa (quien hoy cobra su jubilación ordinaria sin un rasguño penal), y causas de corrupción blindadas desde la cúspide del Palacio de Justicia, el nombre de Claudia Sbdar vuelve a sonar con pretensiones de recalar en la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN).

Orgullosa Claudia Sbdar inaugurando el laboratorio del horror, arquitectura del desprecio, el Complejo Penitenciario Benjamín Paz, distinguido por una estética similar a la de los campos de exterminio nazi de la segunda guerra mundial, deposito humano con encierro de 23 hs diarias corridas.

Enviar a la Dra. Sbdar a integrar el máximo tribunal federal sería premiar la desidia institucional, convalidar la manipulación de la justicia por parte de los barones provinciales y escupir una vez más la memoria de las víctimas de femicidio y de la corrupción sistémica.

La tortura en Tucumán : Observaciones de ONU se pueden consultar en el link: https://drive.google.com/drive/folders/1AWAMsKT69qE3uo2CetMjSJoX6Heq6En-?usp=drive_link

Claudia Sbdar nació de un dedo político, que sobrevivió a todos los gobiernos transando con los resortes del poder, que inventó oficinas inútiles para justificar muertes evitables y que cajoneó denuncias penales contra magistrados corruptos no es una servidora pública: es el claro ejemplo de la casta judicial que blindó la impunidad en el interior del país y que ahora pretende expandir su oscuro prontuario hacia las más altas esferas de la Nación.