
Redacción Central de La Pluma Viral.
El peronismo tucumano vuelve a quedar atrapado en una curiosa discusión interna: por un lado, Marcelo Nazur asegura que el espacio tiene al 99% del peronismo unido; por otro, el ministro del Interior, Darío Monteros, advierte que “el peronismo no puede estar dividido”.
Y entonces aparece la pregunta inevitable: si está unido el 99%, ¿quién representa al 1% que todavía falta? ¿Y por qué hay tanta preocupación por una división que, según los propios números difundidos, sería prácticamente inexistente?

La imagen de Monteros hablando ante las cámaras deja una frase que abre un nuevo interrogante político: “El peronismo no puede estar dividido en la provincia”. La declaración contrasta con el planteo atribuido a Nazur sobre una unidad del 99%.

La matemática, al menos políticamente, parece no cerrar.
Porque si el 99% está adentro, queda apenas un 1% afuera. Y si ese 1% alcanza para generar semejante preocupación, quizás el verdadero problema no esté en el porcentaje, sino en quiénes integran ese supuesto 1%.
El oficialismo viene mostrando públicamente reuniones y encuentros destinados a exhibir cohesión. En junio, el Gobierno informó una reunión de dirigentes y legisladores peronistas en El Cadillal y Monteros habló expresamente de “unir” al peronismo. En esa oportunidad también destacó que 36 legisladores habían participado del encuentro.
Pero de cara al armado electoral, las fotografías de unidad no necesariamente eliminan las diferencias internas. La discusión por las candidaturas, los lugares en las listas y el control político de la Legislatura será, probablemente, donde esos porcentajes deberán demostrar si son algo más que una declaración.
¿Y los bolsos?
El debate se cruza además con otra polémica que sacudió a la Honorable Legislatura tucumana.
El legislador peronista Tomás Cobos en aquel momento protagonizó un fuerte enfrentamiento con Ricardo Bussi y, durante la discusión parlamentaria, realizó acusaciones vinculadas con supuestos retiros de “bolsos” desde la Presidencia de la Cámara o la Casa de Gobierno. Es importante aclarar que esas acusaciones no fueron acreditadas públicamente: el vicegobernador Miguel Acevedo negó tener constancia de hechos de esa naturaleza y otros legisladores reclamaron que, si existen pruebas, sean presentadas ante la Justicia.
Por eso, la pregunta periodística no debería ser solamente quién tiene razón, sino qué pruebas existen sobre aquello que se denunció en el recinto.
Y aquí aparece otra paradoja política: mientras algunos dirigentes hablan de unidad, renovación y una nueva generación de dirigentes, todavía quedan flotando acusaciones formuladas públicamente dentro del propio recinto.
La pregunta que queda abierta
¿Está realmente unido el 99% del peronismo tucumano o ese 1% tiene más peso político del que indican las matemáticas?
Porque en política, como en la primaria, 99 + 1 siempre tiene que dar 100.
El problema aparece cuando todos dicen que tienen el 99%, pero nadie termina de explicar quién tiene el otro 1% y por qué ese pequeño porcentaje genera tanta preocupación.
Tal vez la discusión no sea matemática. Tal vez sea política.



